Ganglios linfáticos son clave para vacuna contra VIH

Las células que ahí habitan, podrían ayudar al desarrollo de la vacuna

02/06/2016 12:14
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La Dra. Perla Mariana del Río del Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas (Cieni), indicó que las células del sistema inmunológico que se encuentran en los ganglios linfáticos, podrían ayudar a desarrollar una vacuna contra el VIH.

“Solamente 5% de las células que nos protegen está en la sangre. El resto de las células se encuentra en el tejido linfoide, muchas de ellas en los ganglios linfáticos”, indicó.

Explicó que con su estudio se detectó que el VIH se oculta dentro de las células de los ganglios linfáticos, donde se replica aunque el paciente esté en tratamiento.

Asimismo se lograron localizar todas las células que se pueden encontrar en los ganglios linfáticos, células dendríticas, células T (CD4, CD8 y reguladoras), células NK y células B.

“Los eventos más importantes para que tu organismo reaccione fuertemente o logre eliminar una infección ocurren en ese tejido, donde también viven células que no vamos a encontrar en la sangre”, mencionó.

Indicó que dentro los ganglios linfáticos se ubican las células T foliculares, las cuales son afectadas por el virus y utilizadas como un depósito del mismo.

Debido a su anatomía, los ganglios dejan organizar a las células en sitios específicos, lo que permite la cercanía y el contacto de las poblaciones que interactúan entre sí.

“Cuando se encuentran con un patógeno, las células se van moviendo de una microrregión a otra y crean contactos temporales con sus vecinas. Son esos contactos los que permiten que se genere la inmunidad adaptativa entre las células T y las células B, que son las que producen anticuerpos”, dijo.

La especialista  mencionó que a través de estos conceptos de respuesta inmune innata y adaptativa, se podría desarrollar la vacuna.

La innata, ocurre cuando se reconocen los agentes patógenos de forma inmediata, sin embargo, los agentes se comparten por grupos de patógenos, es decir, las características de las bacterias u hongos, no son específicos de cada especie.

“La respuesta adaptativa va un paso más allá, si el primer armamento no funciona, la adaptativa reconoce características muy específicas, antígenos que sólo tiene un microorganismo especifico”, explicó.

Añadió que tras el reconocimiento, la adaptativa genera una memoria inmunológica que cuando entra en contacto un antígeno con el cuerpo, éste es reconocido y atacado por un grupo de células especificas y esta característica, sería la base para crear la vacuna contra el VIH.

“La memoria de estas células, son las que nos permite generar vacunas. Estudiar su comportamiento ante la infección por VIH nos permite avanzar en este objetivo”, concluyó.

(Con información de El Universal)


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