Integral tratamiento vs. trastorno obsesivo

El trastorno obsesivo compulsivo debe ser tratado de forma integral, con terapia conductual y fármacos, señala especialista de la UNAM.

07/02/2012 7:59
AA
Las fobias sociales y específicas, como el trastorno obsesivo compulsivo, pueden ser tratadas tanto con terapia cognitivo-conductual como con fármacos, como parte de un tratamiento integral, señaló Andrómeda Valencia Ortiz, responsable del Centro de Servicios Psicológicos Guillermo Dávila, de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.
 
Los resultados de la última Encuesta Nacional de Epidemiología Psiquiátrica en México señalan que cerca del 12 por ciento de los encuestados respondió haber padecido alguna fobia social en un momento de su vida.
 
De acuerdo con la especialista, el psiquiatra coordina los fármacos necesarios para el caso de cada paciente, mientras que el terapeuta ofrece estrategias para elegir las alternativas de tratamiento para vencer la ansiedad.
 
La fórmula que engloba especialistas en comportamiento y procesos de pensamiento ha sido probada y aplicada con éxito a nivel internacional con resultados efectivos, en relación con otros tratamientos.
 
El trastorno obsesivo compulsivo se compone de dos elementos: ideas recurrentes que influyen en el comportamiento, los cuales se manifiestan por medio de pensamientos falsos que tiene el paciente, durante los que cree que realizando la misma actividad siempre puede tener control sobre su entorno.
 
Dicho comportamiento viene acompañado de situaciones de estrés y ansiedad, lo cual puede llegar a afectar tanto el entorno social como familiar y de trabajo del paciente.
 
Cuando se pone al paciente en tratamiento, “se le enseña a permitir ciertas discrepancias entre sus ideas y lo que sucede en su entorno. Si piensa que debe lavarse las manos, se le brindan herramientas para que antes aminore la conducta, a fin de posibilitar un cambio en su comportamiento y en sus pensamientos”, señaló la especialista. 
 
El trastorno obsesivo compulsivo requiere de un tratamiento que ayude al paciente a mejorar su calidad de vida, y se apoya de igual manera a los familiares del paciente, quienes no comprenden la naturaleza de los rituales que realiza el paciente para tratar de controlar su entorno. 
 
Finalmente, la especialista indicó que existen casos en los que la personalidad obsesiva no afecta su calidad de vida, por lo que entonces no puede ser considerado como un caso de enfermedad mental, no obstante, “si se presenta malestar, incomodidad, enojo o frustración por no tener el control sobre las situaciones, es momento de reflexionar acerca de si hemos rebasado el límite”, concluyó. (Fuente: UNAM)

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: