La soledad te lleva al egocentrismo

Investigadores basan sus conclusiones en 11 años de estudios

20/06/2017 5:05
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Investigaciones realizadas por más de una década indican que la soledad aumenta el egocentrismo y, en menor medida, el egocentrismo también aumenta la soledad. Los hallazgos de los investigadores de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, muestran que estos efectos crean un lazo de retroalimentación positiva entre los dos rasgos: a medida que la soledad incrementa el egocentrismo, este último contribuye a la soledad.

“Si uno se vuelve más centrado en sí mismo, corre el riesgo de quedarse encerrado en el sentimiento de quedarse aislado socialmente”, subraya uno de los autores del análisis, John Cacioppo, profesor de Psicología y director del Centro de Neurociencia Cognitiva y Social de la Universidad de Chicago.

Cacioppo y los coautores Stephanie Cacioppo, profesora asistente de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chicago, y Hsi Yuan Chen, investigadora del Centro de Neurociencia Cognitiva y Social, publican sus conclusiones en Center for Cognitive and Social Neuroscience.

Egocentrismo en la soledad

Los investigadores escriben que “focalizar el egocentrismo como parte de una intervención para disminuir la soledad puede ayudar a romper un lazo de retroalimentación positiva que mantiene o empeora la soledad con el tiempo”. Su estudio es el primero en probar una predicción de la teoría evolutiva de Cacioppos de que la soledad aumenta el egocentrismo.

Como muchos estudios han demostrado que las personas solitarias son más susceptibles a tener una salud física y mental más inestable, así como mayores tasas de mortalidad que sus homólogos no solitarios. El resultado de que la soledad aumenta el egocentrismo se esperaba, pero los datos que muestran que el egocentrismo también afectó a la sociedad fueron una sorpresa, según Stephanie Cacioppo.

Investigación anterior

En una investigación anterior, los Cacioppo revisaron las tasas de soledad en jóvenes y adultos mayores en todo el mundo. Entre el 5 y el 10 por ciento de esta población se quejaba de sentirse solo constantemente, con frecuencia o todo el tiempo, y otro entre 30 y 40 por ciento declaró sentirse solo constantemente.

Estudio

Sus últimos hallazgos se basan en 11 años de datos tomados en 2002 a 2013 como parte del Estudio de Salud, Envejecimiento y Relaciones Sociales de Chicago de hispanos, afroamericanos y hombres y mujeres de raza caucásica de mediana edad y mayores.

En el estudio participaron 229 individuos de entre 50 y 68 años de edad al inicio del estudio, siendo una muestra diversa de individuos seleccionados aleatoriamente de la población general que variaron en edad, género, etnia y situación socioeconómica.

La investigación psicológica trató la soledad como una sensación de angustia anómala o temporal que no tenía ningún valor redentor ni propósito adaptativo. “Nada de eso podría estar más lejos de la verdad”, afirma Stephanie. La perspectiva evolutiva es la razón. En 2006, John Cacioppo y sus colegas propusieron una interpretación evolutiva de la sociedad basada en un enfoque neurocientífico o biológico.

En esta visión, la evolución ha formado el cerebro para inclinar a los seres humanos hacia ciertas emociones, pensamientos y comportamiento.

“Se han desarrollado una variedad de mecanismos biológicos que capitalizan señales aversivas para motivarnos a actuar de una manera que es esencial para nuestra reproducción o supervivencia”, argumenta los coautores de la Universidad de Chicago. Desde esa perspectiva, la soledad sirve como contrapartida psicológica del dolor físico.

La soledad forma parte de un sistema de alerta que motiva a las personas a reparar o reemplazar sus deficientes relaciones sociales.

Sociedad Moderna

En la sociedad moderna, cada vez más centrada en uno mismo, protege a las personas solitarias en el corto plazo, pero no a largo plazo, debido a que los efectos nocivos de la soledad se acumulan con el tiempo para reducir la salud y el bienestar de una persona.

Esta respuesta adaptativa evolutivamente puede haber ayudado a la gente a sobrevivir en tiempos antiguos, pero en la sociedad contemporánea puede hacer que sea más difícil para la gente salir de los sentimientos de soledad, según plantea John.

Cuando los seres humanos están en su mejor momento, proporcionan ayuda mutua y protección, añade Stephanie Cacioppo. “No es que un individuo se sacrifique por el otro, sino que juntos hacen más que la suma de las partes”.

La sociedad socava ese enfoque y realmente te hace concentrarte sólo en tus intereses a expensas de los demás. Los Cacioppo tienen en curso varios estudios sobre la soledad que abordan sus aspectos sociales, conductuales, neuronales, hormonales, genéticos, celulares y moleculares, así como intervenciones.

(Con información de Infosalus)


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