La tragedia que dio vista y vida a cinco personas

"Fede", el niño que disparó en Monterrey, salvó la vida de otros gracias a sus órganos

12/02/2017 10:49
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Monterrey vivió uno de los momentos más dolorosos en su historia, pues a comienzos de este año, un joven de 15 años llamado Federico, disparó contra cuatro de sus compañeros y profesora, y posteriormente se suicidó.

Hasta ahora su caso es considerado el del primer adolescente que realiza un tiroteo en un salón de clases en México.

Sin embargo, aunque el caso fue estremecedor, al final tuvo algo favorable: tres personas pudieron salvar su vida y otras dos tuvieron la posibilidad de ver gracias a la donación de órganos de “Fede”, como era llamado por sus amigos y familia.

Una joven de 23 años y un hombre de 39, fueron los receptores de las córneas del joven;  un paciente de 26 años y uno de 28, recibieron los riñones, mientras que uno de 37 años recibió el hígado. Todos los beneficiaros estaban inscritos en el Registro Nacional de Trasplantes de la Secretaría de Salud federal.

Infortunadamente el corazón que estaba destinado a un paciente del hospital La Raza del IMSS, en la Ciudad de México, no pudo llegar porque no estaba en condiciones de ser trasplantado.

“Creo que el mensaje es que, independientemente de la calidad moral o humana de las personas, todos somos donadores, todo podemos serlo. Dentro de la tragedia y la tristeza de este hecho, finalmente hubo una parte de consuelo al ver que cinco personas tuvieron la oportunidad de volver a vivir”, explica el doctor, José Aburto, quien dirige el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra)

El proceso de la donación

El 18 de enero a las 10:00 horas, el doctor Aburto y el director del Registro Nacional de Trasplantes (Renatra), el doctor José André Madrigal, escucharon la noticia de los hechos ocurridos en Monterrey, lo que les hizo pensar en sus hijos y sobrinos.

Al llegar al Centra, recibieron el aviso de que había una donación múltiple de órganos en Monterrey reportada por el hospital a donde Federico había sido trasladado. En ese momento, Aburto se comunicó al centro médico para confirmar si el donador era el joven del Colegio Americano del Noreste.

“Lamentas los hechos ocurridos, sobre todo por la forma en que sucedieron, pero al mismo tiempo lo compensas porque de ellos surge el acto generoso de donar para que otros puedan vivir”, dice Aburto.

Por su parte, el doctor Madrigal indica que los casos de donación surgen por accidentes, choques automovilísticos o agresiones violentas o de otro tipo, pero no por casos de este tipo.

Para poder ser donador, se requiere tener muerte encefálica, algo que ocurre entre el 3 y 4% de las muertes en hospitales. Federico formó parte de las estadísticas.

En cuanto los padres del menor aceptaron donar los órganos, un equipo multidisciplinario de puso en acción para hacer los trámites legales, la selección de los receptores y las cirugías, pues al morir la persona, se tiene poco tiempo para hacer los trasplantes.

“Cuando órganos y donadores son compatibles  se quedan en el mismo hospital. En este caso así sucedió. De lo contrario hubiera sido necesario revisar otros hospitales de la periferia, zona, región y el estado hasta llegar a otros nacionales”, explica el doctor Aburto.

Las pruebas de compatibilidad

Tras una intensa valoración de los pacientes en lista de espera para recibir un órgano, los especialistas eligieron a las cinco personas a quienes les llamaron para que se presentaran inmediatamente.

Los beneficiarios de hígado y córneas, fueron sometidos a otras pruebas de compatibilidad, además de los registros de tipo de sangre que ya se tenían.

“Los tiempos se manejan así: para trasplantar un hígado contamos con un plazo límite de 8 a 12 horas. Para los riñones teníamos como máximo 24; para las córneas contamos con algunas horas más porque los tejidos deben ser evaluados con mucha precisión”, detalla el doctor Madrigal.

Los pulmones no fueron incluidos debido a que no se tienen programas activos de este tipo de trasplante en México. La piel también se descartó porque sólo se autorizó la extracción de los órganos principales.

Los trasplantes de realizaron entre los días 19 y 23 de enero. Todos fueron exitosos y ahora los pacientes se encuentran recuperándose satisfactoriamente.

El doctor Aburto señala que toda muerte es una tragedia, pero en este caso reconocen y aplauden la valentía de la familia de Federico, que aun en ese momento difícil, fue una familia generosa.

“El duelo es muy duro para cualquiera de nosotros. Pero esta familia comprendió que no todo estaba perdido y que dentro de tanta tristeza, sí había una manera de compensar un daño a través de la donación”, concluye el doctor.

(Con información de El Universal)


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