Las consecuencias del bullying

Tanto víctima como agresor sufren secuelas del acoso escolar, que van de presentar alteraciones emocionales a tener conductas delictivas.

03/05/2011 10:08
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En el bullying nadie gana, menos la víctima o el agresor, pues ambos registrarán secuelas físicas, pero sobre todo emocionales por lo que se requiere que tengan un tratamiento psicológico o  psiquiátrico, en el que debe participar la familia entera, aseveró en entrevista con SUMEDICO la  doctora Beatriz Cerda de la O (*), médica psiquiatra, especialista en Género, Sexualidad y Salud reproductiva.

Cerda de la O trabaja en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, organismo que señala que la víctima del acoso escolar puede tener alteraciones emocionales como baja autoestima, actitudes pasivas, trastornos emocionales como depresión, ansiedad e incluso pensamientos suicidas.

De igual forma registra problemas psicosomáticos, es decir se vuelve vulnerable a enfermedades pero a consecuencia de su inestabilidad emocional; en reiteradas ocasiones se ha dicho que estados como la ansiedad y depresión bajan las defensas, por lo que el menor es más susceptible a infecciones y otras enfermedades.

Todo en conjunto provoca que el menor pierda interés por los estudios, lo cual puede desencadenar una situación de fracaso escolar que puede derivar en una mayor alteración que puede llegar a trastornos fóbicos de difícil resolución.

Víctima y agresor

Se puede detectar a una víctima de acoso escolar por presentar un constante aspecto contrariado, triste;  falta frecuentemente a las clases, ya sea por miedo a sus compañeros o porque tiene un bajo rendimiento.

En cuanto el agresor, estudios psiquiátricos refieren que en la etapa de la adolescencia e incluso en la adulta pueden desarrollar conductas delictivas, así como tener una tendencia a las adicciones.

También el resto de espectadores, la masa silenciosa de compañeros que, de un modo u otro, se sienten amedrentados por la violencia de la que son testigos, se siente afectado, pudiendo provocar cierta sensación de que ningún esfuerzo vale la pena en la construcción de relaciones positivas.

Lo anterior, porque el ser un “bullie” le dificulta la convivencia con los demás niños, pues adopta una actitud autoritaria y e irritante, impulsiva e intolerante. Otro de sus graves problemas es que no saben perder, necesitan imponerse a través del poder, la fuerza y la amenaza, que los aleja profundamente de una armoniosa relación social, incluso con sus familias.

(*)Dra. Beatriz Cerda De la O.
Médica Psiquiatra, especialista en Género, Sexualidad y Salud reproductiva,
Clínica de Género y Sexualidad del INPRF y colaboradora del Proyecto para el Control del Bullying Colaboradora del proyecto “Atención a la salud reproductiva y la igualdad de género en salud” y Profesora titular del curso “Violencia escolar: Bulliyng”

Contacto: www.educación.df.gob.mx

escuelasinviolencia@educación.df.gob.mx

 

De igual forma puede recurrir a la página del Programa Secretaria de Educación del D.F.

 

www.educación.df.gob.mx; o escuelasinviolencia@educación.df.gob.mx.

 

En el Estado de México puede llamar a Avanzatel: 018006969696


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