Lento el avance en trasplantes de órganos

Pese al desarrollo en la cultura de la donación, en el país hay un rezago de 50% en trasplantes.

06/06/2010 10:05
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En México, existen 13 mil 127 personas en espera de un trasplante para poder tener  esperanza de vida, sin embargo, el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra) reconoce que entre todas las instituciones del país, sólo se tiene capacidad para realizar un promedio de 5 mil cirugías sustitutivas de órganos al año.

Al respecto, en entrevista con sumedico el doctor José Mariano Domínguez, jefe del Servicio de Trasplante del Hospital La Raza-IMSS, reconoció que en México se ha incrementado la cultura de la donación, pero de parte de  personas vivas que generalmente ofrecen un órgano, como suele sr de riñón, a favor de un familiar o amigo.

Esto, cuando el ideal es contar con mayores donadores cadavéricos los cuales pueden ofrecer órganos sumamente importantes como
corazón, hígado, córneas, entre otros.

“En México logramos hacer el 35 por ciento de trasplantes de donadores cadavéricos, en otras  parte del mundo, el trasplante renal es  70 por ciento de donador de cadáver y 30 por ciento de vivo”.

Aseveró que con el número de trasplantes realizados al año, “logramos cubrir menos del 50 por ciento de la demanda a nivel nacional, con una población de 110 millones de habitantes, deberíamos realizar 15 mil trasplantes, es un cálculo personal y desde mi punto de vista”.

La situación es preocupante, si se considera que sólo a través de la donación se puede garantizar una mejor y mayor calidad de vida a los pacientes, pues aun no se cuenta con la tecnología para ofrecer garantías con órganos mecánicos, como podrían ser los de corazón,  “se utilizan como puente a trasplante ventrículos artificiales , bombas especiales para que la sangre circule;  no son efectivos porque hay que poner una computadora interna y no se ha podido establecer, a nivel mundial, la certeza de que va a funciona para siempre, por eso lo mejor es un órgano que tiene las funciones especializadas del cuerpo”

Apuntó que una de las causas principales por las cuales no se logre contar con mayores donadores de cadáver, es que en nuestro país no ha impulsado la creación de equipos especializados en trasplantes.

“Tener personal encargado de conseguir la donación, requiere de una estructura especial, por eso en muchos países se sigue el modelo español que tiene como característica especial que tiene un cargo directo a la federación, esta hace un pago especial a los médicos por dar aviso de un posible donador, seguir el procedimiento médico para mantenerlo en condiciones óptimas hasta el momento de retirar los órganos, hacer el traslado de los mismos y –finalmente- realizar el trasplante”

En las instituciones  nacionales de salud, no se considera un pago especial por esta labor, va incluido dentro de un mismo salario, no obstante la gran capacidad de su personal médico.

Y no obstante ello, “no se debe discriminar a México, pues tan sólo en el IMSS se realizan 2 mil 500 trasplantes en un año, esta cifra es mayor que en España”

El especialista del Seguro Social consideró que para lograr que en México haya un aumento más acelerado en el número de donadores, se requiere antes que nada brindar mayor información a la población de las condiciones en que una persona acepte donar, después de ser declarada clínicamente muerta.

“No son donadores en paro cardiaco (…), la mayoría de los órganos que tomamos son de pacientes con muerte cerebral, legalmente están muertos, sin embargo el corazón late y eso hace que los órganos sirvan mientras nosotros  podemos tomarlos para salvar la vida de otra persona”.

Paralelamente, es necesario que en todos los hospitales, tanto públicos como privados, se fomente la detección por parte de los médicos de donadores así como su tratamiento al ser declarados con muerte cerebral, pues en la mayoría no se cuenta con tratamiento de terapia intensiva, pues “no se les ocurre que puede ser un potencial donador de múltiples órganos par muchas personas”.

 Además, se debe avisar con prontitud a la familia del diagnóstico de muerte cerebral y conminarla a que piense en la donación; simultáneamente se debe valorar al posible donador para eliminar cualquier riesgo de una enfermedad que pueda ser transmisible, seguidamente se notifica a los hospitales donde haya lista de pacientes en espera de trasplante.

Todo el proceso lleva de 6 hasta 12 ó 24 horas, lo cual requiere de un esfuerzo extra de los médicos, “Muchos cirujanos dejan sus consultas en las tardes porque vienen a hacer los trasplantes, por ello reciben apoyo especial, un pequeño incentivo”.

El doctor José Mariano Domínguez recordó que durante un congreso en el que un especialista de Estados Unidos destacaba los logros en el incremento de trasplante en su país, se le cuestionó  cómo lo hacían, y su respuesta fue: “Muy fácil, páguenles bien a los doctores y ellos lo harán las veces que sea necesario”.

En México, acotó, son necesarios mayores incentivos, pues a final de cuentas los doctores son personas comunes que requieren de ingresos suficientes que reconozcan su labor y les permita mantener a sus familias.

“La gente debería estar lista para encontrar el donador y hacer la certificación en menos de cuatro horas; debe  haber algo que apoye a los grupos de trasplantes, podría ser multisectorial, si se requiere un apoyo especial de la Iniciativa Privada, deben analizarlo las administraciones de cada institución, porque en gran parte del mundo, no sólo en Estados Unidos, el personal médico que se dedica a los trasplantes tiene una remuneración especial”.

MP, un severo obstáculo

Otro de los problemas que impiden incrementar la posibilidad de salvar vidas a través de un trasplante, es la lenta burocracia que se registra en los Ministerios Públicos para certificar la muerte cerebral de una persona a causa de un accidente o agresión física.

Por otra parte, está la falta de comunicación de las personas con sus familias, comunicándoles que desea donar sus órganos al momento de su muerte.

El doctor José Mariano Domínguez aseguró que en un gran porcentaje,  la familia acepta la donación de órganos, “el problema es que hay circunstancias aledañas, por ejemplo los casos médicos legales van al Ministerio Público  y puede ser que se tarde en liberar el diagnóstico  de 4 horas, a de 16 ó  18 horas, entonces el cadáver se deteriora y si inicialmente se iban a tomar dos o tres órganos o más órganos, en ocasiones no se alcanzan a rescatar ni las córneas, porque finalmente el paciente está muerto, aunque el corazón le late”.

Indicó que si bien en muchos Ministerios Públicos hay empatía con los grupos de trasplantes, es necesario que el Cenatra intensifique la capacitación del personal de los Ministerios Públicos, tanto en zonas citadinas como rurales, a fin de que se eliminen obstáculos como los cambios de turno o la carencia de médicos legistas.

Un aspecto más indispensable para proceder rápidamente, es que la persona que desea donar se lo comunique a su familia, “más  que cartas, tarjetas de buenas intenciones, debe expresarlo con su familia y no debe  dejarle esta decisión a los familiares, porque con el dolor que enfrentan,  tardan en saber si es conveniente. En cambio, si se manifiesta la decisión de ser donador al momento de morir, al preguntársele a los familiares en ese momento dicen: él quería donar y se firma y se hace la donación más rápida”.

El especialista del IMSS explicó que la mayor demanda de trasplante de órganos es de riñón, córnea, corazón, e hígado, donde, aclaró, no hay un crecimiento exponencial de pacientes, porque muchos de ellos fallecen en la espera.

En cuanto a trasplantes raros, entre estos se encuentran los pulmonares, intestinales, y de páncreas.


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