Machismo, aliado del cáncer de próstata

En México se incrementan hasta 25% los casos de la enfermedad, debido a la poca conciencia de los hombres para acudir al médico.

01/06/2010 12:42
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El machismo se ha convertido en el peor enemigo del hombre, pues la resistencia de acudir a estudios de prevención contra cáncer de próstata ha derivado en un considerable aumento de esta enfermedad con hasta 25 mil nuevos casos al año.

Así lo advirtió el doctor Pedro de León Angeles, integrante del Colegio Mexicano de Urología, al afirmar que cuando se localiza de manera temprana el cáncer, los hombres tienen la oportunidad de recuperar su vida sexual, de igual forma se alivian los síntomas molestos que se presentan al acudir al baño.

Y si se acude a un adecuado tratamiento en casos avanzados, también es posible recuperar un alto índice en la sexualidad.  Sin embargo, el machismo obstruye estas posibilidades.

“Los hombres no son muy conscientes, la incidencia de cáncer avanzado -con metástasis fuera de la próstata- es más frecuente que el localizado; esto porque hay una baja incidencia en buscar una revisión o chequeo periódico y esto refleja que el mexicano actualmente no tiene conciencia de lo importante que es la revisión para evitarlo”.

La falta de recursos es otro factor que ha hecho que el cáncer de próstata sea de los más frecuentes en el país: “Se conjuntan machismo y pobreza (…) el retraso en la atención de la medicina institucionalizada, en donde las citas se transfieren por mucho tiempo, -si los pacientes- vienen de un pueblo chico, pasan meses para que pueda pasar al hospital especializado para realizarles un diagnóstico temprano”, apuntó el especialista, integrante también de la Sociedad Americana de Urología.

Explicó que el cáncer de próstata es una enfermedad neoplásica maligna que se presenta generalmente en los hombres por arriba de los 50 años, entre sus factores de riesgo se encuentran el factor genético, es decir la herencia familiar; una alimentación con alto contenido en grasas; así como algunas situaciones de trabajo en ramos industriales donde se tenga contacto con elementos como el cadmio, nikel y zinc, entre otros.

Consideró que en México no debiera aumentar esta enfermedad, pues existen todos los recursos para la prevención y atención del cáncer de próstata, en tanto que las medidas de prevención son simples.

“Se debe acudir al urólogo mínimo una vez al año, idealmente cada seis meses, para que el urólogo lleve a cabo algunos estudios, básicamente la realización de ultrasonido de próstata, medición de antígeno prostático específico, que es la medición de una glucoproteína en sangre que nos puede llevar a cabo un diagnóstico oportuno, y por supuesto la realización del tacto digitorectal, para que en conjunto los tres procedimientos nos lleven a un diagnóstico de por arriba del 98 por ciento”.

Los pacientes tienen una diversidad de tratamientos a su alcance, en casos en que el cáncer no se haya expendido y se encuentre dentro de la próstata, puntualizó, “el tratamiento se hace con fines curativos, es decir se pueden curar con cirugía con radio terapia o braquiterapia”.

Cuando se ha expandido a otras partes del cuerpo a través de metástasis, “el tratamiento se lleva a cabo con medicamentos que van indicados para disminuir los niveles de testosterona y de antígeno prostático específico, para control de la enfermedad”.

En estos casos de cáncer avanzado, también se cuentan con nuevos medicamentos, como Firmagon, el cual contiene un bloqueador de las hormonas llamadas gonadotropinas, las cuales son causantes del crecimiento del cáncer de próstata, cuando ya está presente. 

Consecuencias sexuales del cáncer de próstata

“Castración química”, así se conoce al tratamiento para la atención del cáncer de próstata, porque inhibe cualquier deseo sexual, al igual que otros medicamentos utilizados en la atención de esta enfermedad, especialmente en etapa avanzada.

Así lo afirmó el doctor Julio Ismael Casasola González, integrante de la Sociedad Mexicana de Urología, al destacar que el 70 por ciento de los pacientes con esta enfermedad acuden tardíamente con el especialista.

Apuntó que no sólo en caso de intervención quirúrgica (que resulta una invasión mayor al retirarse los testículos) hay esta disminución del libido, sino también con los otros medicamentos porque disminuyen los niveles de testosterona, glándula relacionada al deseo sexual.

Sostuvo que si el paciente acude de manera tardía al médico, muy posiblemente perderá su actividad sexual, pues en casos muy avanzados ni siquiera con medicamentos, como el Viagra se puede recuperar el libido. Es por lo anterior, que lo mejor es acudir a revisiones periódicas.


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