Mastografía, estudio que puede salvar vidas

Desde los 40 años las mujeres deben realizarse un examen de diagnóstico una vez al año para detectar lesiones en las mamas, dijo especialista.

15/10/2012 9:21
AA

El problema del cáncer de mama no es sólo el tumor que se inicia en la glándula mamaria sino el potencial que tiene para invadir órganos que se encuentren cerca o lejos del órgano principal, como son pulmones, hígado, sistema nervioso central y huesos, poniendo en serio peligro la vida de la paciente, dijo en SUMEDICO Radio el doctor Ernesto Sánchez Forgach(*), cirujano oncólogo y especialista en mastología de la clínica Mastológica Lomas. Escucha la entrevista parte 1, parte 2,  parte 3, parte 4, parte 5 y parte 6

A propósito del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, el próximo 19 de octubre, el especialista explicó que los estadios de detección de este tipo de cáncer se dividen en cuatro:

  1. Tumores de menos de dos centímetros, localizados sólo en la glándula mamaria
  2. Tumores que ya han emigrado hacia ganglios de la axila y son más grandes de dos centímetros
  3. Estación localmente avanzada, en donde los tumores son grandes, hay ganglios afectados pero no se ha presentado emigración
  4. Metástasis, que es cuando ya hay raíces del tumor fuera de la glándula

“Pero hay otra etapa, que es la que todos los médicos quisiéramos hallar, que es la Etapa Cero, cuando los tumores son detectados antes de infiltrar, cuando se observan células malignas que no han rebasado conductos que no se han roto, ésta etapa se detecta a través de la mastografía, de ahí la importancia de las campañas de detección oportuna”, explicó el médico.

Respecto a los factores de riesgo, el oncólogo, quien fungió como presidente  de la Asociación Mexicana de Mastología, señaló que se dividen en hormonales y no hormonales; teniendo los primeros una estrecha relación con la influencia de las hormonas y se dividen en menarca temprana, cuando una mujer tiene su primera regla siendo muy joven, o tras sufrir la menopausia tardía, cuando no hay embarazo antes de los 30 años de edad o hay ausencia de lactancia.

También se señalan los factores controlables exógenos, cuando hubo terapia hormonal de reemplazo posterior a la menopausia, “además de los anticonceptivos que son controversiales, ya que se señala que con más de 10 años de uso aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama. Otro factor es el uso de estimulación ovárica, la cual, aunada a factores familiares hereditarios, aumenta el riesgo”, explicó el médico.

Respecto a los no hormonales, el especialista se refirió a la herencia, “el cáncer de mama familiar y el genético, que ocupa del cinco al 10% de los casos. El 15% del cáncer de mama tiene un factor de riesgo hereditario o familiar, pero la gran mayoría no tienen factor de riesgo. El que una mujer tenga muchos factores no la condena a padecer la enfermedad, pero aquellas que sí los tienen deben tener más cuidado porque pueden padecerla con mayor posibilidad”, abundó el médico.

Mastografía una vez al año

El estudio de la mastografía cobró popularidad a partir de los años sesentas, ya que aumentaba la posibilidad de detección, no obstante, se requería que la mujer tuviese al menos 50 años de edad, para que aumentara la sensibilidad del estudio, misma que no aplicaba cuando se trataba de un estudio en una mujer joven.

De acuerdo con el doctor Sánchez Forgach, la evolución y la digitalización de las mamografías permite realizar estudios muy útiles en mujeres de 40 años de edad.

“El hecho estadístico nos hace pensar que comenzar a hacer mastografías desde los 40 años tiene mucha utilidad. La norma oficial indica que desde los 40 años una mujer debe realizarse una mastografía cada dos años, pero en dicho periodo es posible dejar pasar un tumor, así es que nosotros recomendamos que a partir de esa edad la mujer se realice una mastografía cada año, y si hay un pariente de primer grado con antecedentes de cáncer, debe realizarse una mamografía con ultrasonido una vez al año durante un periodo de 10 años”, explicó el doctor.

La mastografía consiste en tomar dos placas de cada glándula mamaria, lo cual permite a los médicos observar alguna alteración y localizarla geográficamente.

“El miedo de las mujeres ante la mastografía es algo normal, pero después de pasar por el estudio a la mujer se le quita el miedo, y en eso el técnico que realice el estudio tiene mucho que ver, porque la compresión de los senos dura alrededor de 20 segundos, algo que puede ser molesto pero que puede salvar una vida”, explicó, el doctor, quien señaló que el costo de un estudio como éste varía de acuerdo con la institución, yendo de los 500 a los dos mil pesos.

No obstante, señaló que existen algunas instituciones, fundaciones y sociedades como Fundación Cimab, Grupo Pro Salud Mamaria, y otras instituciones públicas como el Instituto Nacional de Cancerología que apoyan a las mujeres que no pueden realizarse estudios como éste.

Cambia la vida

Luz del Carmen Linares(**), mujer sobreviviente al cáncer de mama, platico en SUMEDICO Radio, 10 años después de su diagnóstico, que el suyo fue un diagnóstico inesperado, una sorpresa, “porque el cáncer no duele”.

Platicó que se sometió a un ciclo de seis sesiones de quimioterapia, una operación radical y 26 radiaciones, y tuvo que enfrentarse a la “caída del cabello, vómitos, depresión, llagas en la boca, uñas negras y la mirada de la gente que quiere desnudarte (…) Eso duele más que la misma operación, te sientes horrible, como una momia”, señaló, pero explicó también que buscó ayuda psicológica en Conocer para Vivir, en donde fue tratada por psicólogos y tanatólogos que la ayudaron con el tránsito emocional de la enfermedad.

“Cuando pasa el tiempo, superas el duelo emocional y te das cuenta que el cáncer ha sido vencido, se te da la oportunidad de vivir, de hacer cosas que no creías posible hacer, que te permiten vivir de manera diferente, haciendo conciencia, porque la vida de una mujer con cáncer de mama no vuelve a ser la misma”, explicó Luz del Carmen, quien hizo hincapié en que el cáncer de mama es una “enfermedad familiar en la que todos tienen que cooperar”.

Señaló también que, ante las negativas que escucha de algunas mujeres que no acuden a una mastografía por miedo, “más vale un apretón a tiempo que perder algo tan importante como mujer, porque la cirugía reconstructiva no llena el dolor de haber pasado por un cáncer de mama. La enfermedad deja muchas secuelas, pero la más importante son las ganas de vivir”, refirió.

Noticia difícil

Por su parte, el doctor Sánchez Forgach señaló que no existe una forma de comunicar un diagnóstico de cáncer de mama, aún ante la más leve sospecha, sin que sea tomada como una noticia devastadora.

“Es diferente cuando la persona ya viene con el diagnóstico y se le ofrecen alternativas, pero cuando eres el portavoz de la mala noticia estás poniendo en cuestión la sobrevida, proque ‘cáncer’ significa muerte en el léxico de cualquier persona”, explicó.

Finalmente, el especialista mandó un mensaje a las mujeres para que pierdan el miedo de hacerse una mastografía, ya que “eso promueve la disminución en la mortalidad así como diagnósticos más tempranos y mayor sobrevida”, concluyó.

*Dr. Ernesto Sánchez Forgach

Cirujano Oncólogo y Especialista en Mastología

Teléfonos: 2623-0285 y 2623-0286

mastologica.com

 

** Luz del Carmen Linares Linares de los Santos

Sobreviviente de cáncer de mama

Miembro de Asociación Conocer para Vivir

Teléfono: 5658-7705

Presidente Carranza 96-B, Coyoacán


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: