Mejor dejarlo llorar hasta que se duerma

Algunos bebés logran dormir toda la noche a los seis meses, pero algunos siguen despertando todos los días, deben aprender a confortarse solos.

04/01/2013 12:22
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 Cuando los padres notan que sus hijos despiertan llorando en la noche, desconocen si lo correcto es correr a confortarlo, o permitir que lloren, y justamente esta es una de las causas más comunes de consulta pediátrica.

Según una investigación publicada en Cuando los padres notan que sus hijos despiertan llorando en la noche, desconocen si lo correcto es correr a confortarlo, o permitir que lloren, y justamente esta es una de las causas más comunes de consulta pediátrica.

Según una investigación publicada en Developement Psychology, lo normal es que los bebés a los seis meses de edad sean capaces de dormir toda la noche, aunque esporádicamente también es correcto que despierten una vez a la semana.

Aunque un grupo grande de bebés, siguen despertando diariamente, y a ellos se les conoce como durmientes transitorios, y en estos casos los padres no deben agobiarse por correr a confortarlos, sino que ellos deben aprender a enfrentar las adversidades por si solos.

Al respecto, la psicóloga de la Universidad de Temple, Marsha Weinraub, y quien estuvo a cargo de la investigación, afirmó que los bebés de seis meses o más que despiertan llorando en la noche deben llorar hasta que el sueño los venza de nuevo.

Permitir que el bebé se conforte solo le ayudará en su vida futura, afirmó la experta. Y para llegar a esta conclusión sometió a los bebés a pruebas que evaluaban su irritabilidad y distracción

Los resultados mostraron que los durmientes transitorios tenían niveles más altos de dificultad temperamental.

Según la doctora Weinraub, experta en desarrollo infantil, los problemas de sueño al inicio de la vida podrían tener dos explicaciones.

Una es que quizás hay factores genéticos o biológicos, como los que se reflejan en un temperamento difícil, que tienen un impacto en la dificultad para dormir.

Y la otra, dice la doctora Weinraub, es que muchos bebés no han aprendido por sí mismos cómo quedarse dormidos, especialmente cuando son amamantados.

«Cuando las madres se adaptan a este despertar nocturno y/o si el bebé tiene el hábito de quedarse dormido durante el amamantamiento, entonces no está aprendiendo cómo tranquilizarse por sí solo, y esto es algo esencial para tener un sueño regular» explica la investigadora.

Pero los autores aceptan que puede haber otros factores, como la depresión materna, que tienen también un impacto en el sueño del bebé.

Por ejemplo, no se sabe si una madre que está deprimida cuando el bebé tiene seis o 36 meses también estuvo deprimida durante el embarazo y esto podría haber tenido un impacto en el desarrollo neural del bebé y por lo tanto en sus problemas para dormir.

O, por otro lado, la depresión de la madre podría verse exacerbada por la carencia de sueño provocada por las interrupciones nocturnas del bebé.

Sin embargo se necesitan más estudios para conocer las causas, afirmó la experta., lo normal es que los bebés a los seis meses de edad sean capaces de dormir toda la noche, aunque esporádicamente también es correcto que despierten una vez a la semana.

 

Aunque un grupo grande de bebés, siguen despertando diariamente, y a ellos se les conoce como durmientes transitorios, y en estos casos los padres no deben agobiarse por correr a confortarlos, sino que ellos deben aprender a enfrentar las adversidades por si solos.

Al respecto, la psicóloga de la Universidad de Temple, Marsha Weinraub, y quien estuvo a cargo de la investigación, afirmó que los bebés de seis meses o más que despiertan llorando en la noche deben llorar hasta que el sueño los venza de nuevo.

Permitir que el bebé se conforte solo le ayudará en su vida futura, afirmó la experta. Y para llegar a esta conclusión sometió a los bebés a pruebas que evaluaban su irritabilidad y distracción

Los resultados mostraron que los durmientes transitorios tenían niveles más altos de dificultad temperamental.

Según la doctora Weinraub, experta en desarrollo infantil, los problemas de sueño al inicio de la vida podrían tener dos explicaciones.

Una es que quizás hay factores genéticos o biológicos, como los que se reflejan en un temperamento difícil, que tienen un impacto en la dificultad para dormir.

Y la otra, dice la doctora Weinraub, es que muchos bebés no han aprendido por sí mismos cómo quedarse dormidos, especialmente cuando son amamantados.

«Cuando las madres se adaptan a este despertar nocturno y/o si el bebé tiene el hábito de quedarse dormido durante el amamantamiento, entonces no está aprendiendo cómo tranquilizarse por sí solo, y esto es algo esencial para tener un sueño regular» explica la investigadora.

Pero los autores aceptan que puede haber otros factores, como la depresión materna, que tienen también un impacto en el sueño del bebé.

Por ejemplo, no se sabe si una madre que está deprimida cuando el bebé tiene seis o 36 meses también estuvo deprimida durante el embarazo y esto podría haber tenido un impacto en el desarrollo neural del bebé y por lo tanto en sus problemas para dormir.

O, por otro lado, la depresión de la madre podría verse exacerbada por la carencia de sueño provocada por las interrupciones nocturnas del bebé.

Sin embargo se necesitan más estudios para conocer las causas, afirmó la experta. (BBC)


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