Mitos que rodean a la obesidad

Estudio demostró que hay muchas creencias populares para evitar esta enfermedad, pero la mayoría son totalmente falsos.

05/02/2013 6:19
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Hay muchos mitos alrededor de la obesidad, tanto en los consejos para evitarla y para reducirla, incluso los especialistas han afirmado que muchos de estos patrones solo se siguen por las creencias populares, pero no hay ningún fundamento científico que lo compruebe, tal y como dar leche materna o tener relaciones sexuales frecuentemente.

De acuerdo con una investigación publicada en The New England Journal of Medicine, las relaciones sexuales no ayudan a quemar suficientes calorías que impidan o combatan a la obesidad, ni las políticas públicas en la mayoría de los países están correctamente aplicadas.

El estudio realizado por expertos de la  Universidad de Alabama, en Birmingham, indican que antes de proponer una política pública, debe comprobarse que tiene efectividad, y la mejor forma es con estudios aleatorios de causa efecto, como el que se realizó en 1960 por Sir Austin, que demostró la relación entre el tabaco y el cáncer de pulmón.

Mitos sobre la obesidad

  1. Es falso que pequeños cambios en la ingesta de calorías y el aumento de ejercicio provoquen una gran pérdida de peso en el largo plazo. Con esta idea, los expertos refieren que se hace creer a las personas que en cinco años, con caminar 1.6 kilómetros extras al día y mantener la ingesta calórica constante se pueden perder 23 kilos, y en realidad solo pueden perderse 4.5
  2. Es falso que las metas realistas tengan mejores resultados que las ambiciosas, el estudio encontró que las más afanosas cumplen mejor los objetivos, el secreto está en llevar a cabo el programa hasta el final.
  3. Falso que perder peso de forma gradual ofrezca mejores resultados en el largo plazo, luego de investigar cómo se comportaba la pérdida de peso de forma brusca moderada o lenta, en el largo plazo hubo los mismos resultados de éxito y fracaso.
  4. Falso que una buena disposición ante la dieta ayuda a perder peso, no se trata de la disposición sino del apego, y esto aplica para quienes se someten o no a cirugías bariátricas, y esto se comprobó en casi cuatro mil personas en cinco estudios diferentes.
  5. Falso que más horas de educación física evite o elimine la obesidad infantil, luego de algunos años de esta modificación, el peso corporal de los niños es muy similar
  6. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que los niños que son amamantados tienen menos probabilidades de ser obesos. Sin embargo, los estudios sobre los que se basa la recomendación de la OMS han sido acusados de sesgo. Por otra parte, estudios con un mejor control de los factores de confusión (aquellos que por ejemplo han incluido análisis de hermanos dentro de una misma familia) y otro ensayo aleatorizado en el que se controló a más de 13 mil niños durante más de 6 años no han aportado ninguna prueba convincente de un efecto beneficioso de la lactancia materna sobre la obesidad. Pero, a pesar de que los datos existentes indican que la lactancia materna no tiene efectos importantes contra la obesidad en los niños, sí tiene otros importantes beneficios para el bebé y la madre, por lo que debe fomentarse.
  7. Al contrario de lo que siempre se ha dicho, el sexo no adelgaza. Se cree que cada vez que se realiza un acto sexual se consumen 100 y 300 Kcal.; sin embargo, está demostrado que, como media, se gastan unas 21kcal, más o menos tres veces más de lo que se gasta al estar sentado viendo la televisión.

Otras de las cosas que no han sido demostradas pero se atribuyen como verídicas cuando de perder peso se trata:

  • Se cree que las personas que no desayuna, o lo hacen mal, son más propensas a ser obesas; sin embargo, no hay datos que lo desmientan ni lo corroboren.
  • Comer bien y hacer ejercicio durante la infancia puede, o no, proteger frente a la obesidad. Los estudios sugieren que el genotipo es más determinante.
  • Falso que comer mucha fruta y verdura ayuda a no engordar o perder peso, es comida saludable, pero no está demostrado que ayude a perder peso
  • Falso que cambios bruscos en el peso, como la dieta yo-yo, se asocian con una mayor mortalidad. Tampoco, dice el documento, hay estudios epidemiológicos que lo demuestren.

No hay ningún estudio que haya encontrado relación entre picar entre horas y el riesgo de obesidad. (ABC)


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