Morderse las uñas, síntoma de ansiedad

Este trastorno se llama onicofagia, podría parecer una conducta sin importancia, pero puede causar infecciones.

23/09/2011 9:14
AA

¿Sabías que morderte las uñas es un hábito nocivo para la salud, consecuencia de estrés y ansiedad, y que por lo tanto requiere de atención psicológica?

El deseo o necesidad de morderse las uñas se presenta porque nos enfrentamos a situaciones que consideramos preocupantes o estresantes, como por ejemplo saber que tenemos que presentar un examen muy difícil, o tener que hablar de algo complicado con nuestra pareja, explicó a SUMEDICO Andrómeda Valencia(*), psicóloga de la facultad de Psicología de la UNAM.

Morderse las uñas de manera cotidiana se llama onicofagia, y aunque pudiera parecer una conducta sin importancia, puede dañarnos gravemente la salud, al punto de incapacitarnos en algunas actividades, advierte la especialista.

La razón de morderse las uñas es que al hacerlo, las personas sienten que se están relajando, pero más allá de eso tenemos que verlo siempre como un síntoma de que algo nos está preocupando mucho y que hay que atenderlo, antes de que nos cause un problema más grave.

 Cuando nos mordemos las uñas, dijo Valencia, muchas veces no sólo lo hacemos en la parte superior de las mismas, sino que empezamos a dañarlas de más abajo llegándonos a lastimar  los dedos al grado de hacerlos sangrar.

La especialista señaló que, en especial para los niños, esta conducta puede causar infecciones, pues generalmente tienen las manos más sucias que los adultos.

Otra de las consecuencias negativas es que se pueden lastimar tanto los dedos que nos duele tocar cosas y entorpece el funcionamiento normal de nuestras extremidades, además de alterar negativamente la estética de nuestros dedos, es decir, se nos deforman las manos.

Barnices y terapias

Para disminuir esta conducta es posible encontrar en el mercado varios esmaltes que endurecen las uñas, sin embargo, este no es un “tratamiento” efectivo, pues nos estamos enfrentando con un problema a nivel de control de emociones y podría ser que hasta con un trastorno obsesivo compulsivo, afirmó Valencia.

Al ser un problema de índole mental, la especialista indicó que es importante tomar una terapia cognitivo conductual para que el paciente identifique cuáles son las circunstancias que lo llevan a morderse las uñas, y luego empezar a cambiar esta conducta por otras, como el apretar una pelotita antiestrés.

Ahora que si el paciente insiste debe estar consciente de que antes de hacerlo debe lavarse las manos correctamente, ponerse crema, sentarse, contar hasta diez y después “puede morderse las uñas con toda confianza”.

La especialista asegura que después de todo ese proceso al paciente compulsivo “le dará flojera y dirá: mejor ya no me muerdo las uñas, tengo que preparar muchas cosas antes”.

La psicóloga advierte que esto puede iniciar alrededor de los seis años de edad y acompañarnos por mucho tiempo en nuestra vida, por ello en cuanto detectamos que tenemos onicofagia, lo más importante es acudir al psicólogo para que nos ayude a eliminar este mal hábito, y evitemos así futuros problemas de salud.

 (*) Andrómeda Valencia Ortiz de la Facultad de Psicología
Jefa del Centro de Servicios Psicológicos “Doctor Guillermo Dávila de la Facultad de Psicología de la UNAM Servicios Psicológicos Integrales de México
Correo electrónico: andromedavalencia@yahoo.com.mx


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: