Niños también deben visitar al oftalmólogo

Es posible detectar en bebés, a partir de los tres meses, problemas de refracción y acomodación ocular con precisión matemática.

05/09/2012 4:17
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¿Sabías que un problema visual mal tratado en niños podría causar daños permanentes en la forma en que ellos ven?, en entrevista con SUMEDICO el oftalmólogo pediatra José Luis Merino, explicó que es muy importante corregir cualquier anomalía ocular en los niños lo antes posible.
 
El también miembro de la Sociedad Mexicana de Oftalmología Pediátrica, señaló que es erróneo pensar que si un niño tiene alguna molestia en los ojos será pasajera, porque puede ser desde una conjuntivitis hasta un problema de ojo flojo o cualquier otra enfermedad.
 
El especialista indicó que es muy sencillo detectar la conjuntivitis porque los niños tienen a tallarse mucho los ojos a causa de la inflamación que presentan, que provoca irritación porque la película lagrimal se engrosa, en este caso un tratamiento de algunos días terminará con el problema.
 
Pero otros casos más graves, como puede ser el síndrome de la posición compensadora de la cabeza, en donde el niño para leer o escribir gira la cabeza torciendo el cuello, deben tratarse cuanto antes porque puede ser desde un astigmatismo que se corrige con gafas, hasta que el ojo sea incapaz de moverse correctamente para poder ver bien (problema neuromuscular).
 
Otro de los casos que deben alertar a los padres, según Merino, es que noten que cierra un ojo para poder ver mejor o enfocar, en este caso podría ser que se tratara del síndrome del ojo flojo, llamada ambliopía, misma que puede durar toda la vida, “es una enfermedad complicada, no se cura y es de difícil control, por ello acudir con el oftalmólogo cuanto antes puede significar una mejora muy significativa”.
 
Y aun cuando estos síntomas pueden presentarse en la edad escolar, el experto recomendó también prestar atención aún antes de los seis años, porque ese es justo el periodo de aprendizaje visual de todas las personas, es decir cuando se aprende a ver.
 
“Algunas veces los médicos generales o los pediatras lo notan, pero les dicen a los padres que será transitorio, sin embargo, si eso persiste lo mejor es acudir con el profesional de la salud visual para que se trabaje en la corrección del problema de inmediato”, dijo.
 
Y añadió que además de limitarles en varias actividades, hay estudios que han comprobado que el 40% de los casos de fracaso escolar son a causa de problemas en la habilidad visual, y que incluso desde que son recién nacidos se puede detectar con exactitud matemática cualquier anomalía en la función ocular.
 
Diagnósticos en bebés
Merino señaló que cuando se pretende conocer si hay algún problema en los ojos de un bebé se aplica un estudio llamado refracción ciclopléjica, en donde al paciente se le aplican gotas que causan un espasmo de las partes oculares y con un haz de luz se observa el tipo de acomodación ocular, a través de la pupila que ya está dilatada.
 
En caso de tener anomalías en la forma del ojo se pueden recomendar distintos tratamientos que pueden ser desde unas gafas o lentes de contacto según sea el caso, en el momento oportuno, y afirmó que esta prueba puede realizarse a partir del tercer mes de vida.
 
Cuando el niño es un poco más grande, pero menor a seis años, el estudio se aplica con paletas de franjas blancas y negras y se puede conocer su agudeza visual.
 
Sin embargo, aun cuando en una visión de lejos se logre un 20 – 20, el oftalmólogo señaló que no es garantía de que los ojos funcionan a la perfección, “cuando leemos de cerca o vemos objetos a menos de 50 centímetros, los ojos deben de juntarse para poder apreciar la imagen, y en ocasiones el ojo no tiene esa capacidad, y también debe ser evaluada”.
 
Gafas no siempre son recomendables
Merino señaló que hay ocasiones en donde la corrección visual debe hacerse a través de lentes de contacto, aun cuando el paciente sea menor a seis años, y esto es cuando la diferencia entre un ojo y otro es mayor a 1.5 dioptrías.
 
“Aquí no puede haber un espacio entre el ojo y el lente como ocurre con las gafas, porque un ojo percibe la imagen de una forma y tamaño y el otro de diferente tamaño y distorsionada, por lo tanto es imposible, que se logre la convergencia a nivel cerebral porque no coinciden y el paciente se ve totalmente perdido en la dimensión  espacial”.
 
Finalmente recomendó acudir con el oftalmólogo desde las primeras etapas de la vida.
 
(*) José Luis Merino
Médico Cirujano Oftalmólogo
Especialidad en Oftalmología pediátrica
Sociedad Mexicana de Oftalmología Pediátrica
merinodr@merinopticoservicios.com
 

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