Niña que recupera la voz, agradece a su burro

“Te quiero Shocky”, fueron las primeras palabras de Amber quien volvió a hablar

03/05/2017 1:54
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Amber es una niña de siete años quien ama inmensamente a “Shocky”, un burro con quien ha forjado una gran amistad, no sólo por tener buena comunicación, sino porque los dos habían vivido situaciones muy difíciles.

Shocky fue encontrado en una granja de Irlanda en un estado deplorable, pues estaba acostado con una soga atada fuertemente alrededor del cuello, lo que le provocaba llagas y lesiones.

Para “ayudar” a Shocky, su dueño le rociaba cloro en las heridas pensando que eso ayudaría; sin embargo, agravaba más su sufrimiento.

Por ello, un grupo de rescatistas lo llevó a The Donkey Sanctuary, en Birmingham, Inglaterra, donde recibió cariño y se convirtió en un burro de terapia para niños con algún tipo de discapacidad.

El encuentro con Amber

En 2013, la vida para Shocky cambió radicalmente, ya que conoció a una pequeña de dos años llamada Amber que no podía hablar y que tenía parálisis fácil, lo que le dificultaba moverse.

Cuando Amber y su hermana gemela nacieron prematuramente, Amber no podía respirar, por lo que en cuanto salió del vientre, requirió una traqueotomía de emergencia para salvar su vida.

Los médicos lograron que la pequeña pudiera respirar, pero el problema es que debían cortar el flujo de aire de sus cuerdas vocales, lo que provocó que no pudiera hablar.

El padre de Amber, Julian Austwick, declaró a The Dodo, que un amigo de la familia les dijo que el santuario de burros estaba diseñado para dar terapia a niños con necesidades adicionales, por lo que decidieron intentarlo.

Así fue como Amber llegó al santuario y se convirtió en la primera paciente de Shocky, con quien tuvo una conexión instantánea.

Shocky ayuda a Amber a ser más activa, lo que influye favorablemente en sus músculos, mientras que la pequeña le ofrece a su amigo compañía, amor y respeto. Incluso Amber, ha aprendido a montar en burro.

“Te quiero Shocky”

La amistad de ambos se fue fortaleciendo y se fueron logrando importantes cambios, pero el más importante ocurrió cuando Amber cumplió tres años y pudo ser operada para recuperar la voz.

En noviembre de 2013, Amber volvió al santuario y desde su cirugía no había dicho ni una palabra. Aquel día montó a Shocky como acostumbraba y cuando descendió, abrazo al burro y le dijo “te quiero, Shocky”.

“Estuvimos encantados. Fue un momento de gran orgullo y por supuesto, un gran alivio saber que ella podía hablar”, dijo Julian.

Ante la alegría y emotividad que provocan Amber y Shocky, sus padres decidieron compartir la historia en un libro para que le mundo la conozca.

Ahora Amber está por iniciar la escuela y está cada vez más fuerte, mientras que Shocky sigue ayudando a otros niños a crecer sanos. Ambos se siguen viendo con frecuencia y disfrutan al máximo cada momento juntos.

(Con información de The Dodo)


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