¿Por qué no podemos comer solo una botana?

La obesidad, la hipertensión, la diabetes y los problemas cardíacos van en aumento y no nos damos cuenta de que se debe, en gran parte, a lo que comemos. Ya sea dulce o salada, la comida “chatarra” es muy adictiva, por ello nos es tan difícil detenernos y seguimos comiendo hasta que se termina. ¿Te has puesto a pensar por qué nadie es comedor compulsivo de manzanas, de zanahorias o de almendras? ¡Porque su función es alimentarnos, no volvernos adictos! Grasa, azúcar y sal: los principales adictivos Los alimentos manufacturados cuentan con muchos elementos para volvernos adictos a ellos, pero sobre todo a tres: el azúcar, la sal y la grasa. Estos tienen efectos directos en el cerebro el cual lo relaciona al placer y al disfrute. Tal y como sucede con las drogas y el cigarrillo, el cerebro necesita cada vez más dosis de estos productos. La mayoría de los productos preparados del mercado tiene azúcares. Lo suelen esconder o diluir, pero está presente incluso en los alimentos que no son dulces. La sal intensifica los sabores y forma parte esencial de las recetas de los snacks que de lo contrario, no comeríamos. ¿Cómo evitar engullir todo un paquete de papas fritas? Ir al supermercado con el estómago lleno Si vamos a hacer la compra con apetito es más probable que terminemos adquiriendo productos que no queremos, no nos gustan o nos hacen mal. En cambio, si acabamos de comer esa ansiedad se verá apaciguada y no tomaremos tantas bolsas de patatas o paquetes de galletas. Tener en casa opciones saludables ¡Y a la vista! Cuando estemos a punto de ver una película y lo primero que encontramos son aperitivos poco saludables, es obvio que los llevaremos frente a la televisión. Servir en un plato No lleves a la mesa o al sofá el paquete entero. Mejor sirve en un plato o bandeja una porción pequeña. Si estás entusiasmado con la charla o la película no querrás levantarte a buscar más. En definitiva, necesitas tener a la mano opciones sanas y caseras para comer y evitar la compra de productos procesados repletos de azúcar, grasa o sal, así como también ser inteligente al momento de servir la comida en la mesa. (Con información de Mejor con Salud)    

17/08/2016 11:52
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La industria alimentaria nos ha convertido en sus servidores y fanáticos debido a los componentes que incluye en sus productos.

La obesidad, la hipertensión, la diabetes y los problemas cardíacos van en aumento y no nos damos cuenta de que se debe, en gran parte, a lo que comemos.

Ya sea dulce o salada, la comida “chatarra” es muy adictiva, por ello nos es tan difícil detenernos y seguimos comiendo hasta que se termina.

¿Te has puesto a pensar por qué nadie es comedor compulsivo de manzanas, de zanahorias o de almendras? ¡Porque su función es alimentarnos, no volvernos adictos!

Grasa, azúcar y sal: los principales adictivos

Los alimentos manufacturados cuentan con muchos elementos para volvernos adictos a ellos, pero sobre todo a tres: el azúcar, la sal y la grasa.

Estos tienen efectos directos en el cerebro el cual lo relaciona al placer y al disfrute. Tal y como sucede con las drogas y el cigarrillo, el cerebro necesita cada vez más dosis de estos productos.

La mayoría de los productos preparados del mercado tiene azúcares. Lo suelen esconder o diluir, pero está presente incluso en los alimentos que no son dulces.

La sal intensifica los sabores y forma parte esencial de las recetas de los snacks que de lo contrario, no comeríamos.

¿Cómo evitar engullir todo un paquete de papas fritas?

Ir al supermercado con el estómago lleno

Si vamos a hacer la compra con apetito es más probable que terminemos adquiriendo productos que no queremos, no nos gustan o nos hacen mal.

En cambio, si acabamos de comer esa ansiedad se verá apaciguada y no tomaremos tantas bolsas de patatas o paquetes de galletas.

Tener en casa opciones saludables

¡Y a la vista! Cuando estemos a punto de ver una película y lo primero que encontramos son aperitivos poco saludables, es obvio que los llevaremos frente a la televisión.

Servir en un plato

No lleves a la mesa o al sofá el paquete entero. Mejor sirve en un plato o bandeja una porción pequeña. Si estás entusiasmado con la charla o la película no querrás levantarte a buscar más.

En definitiva, necesitas tener a la mano opciones sanas y caseras para comer y evitar la compra de productos procesados repletos de azúcar, grasa o sal, así como también ser inteligente al momento de servir la comida en la mesa.

(Con información de Mejor con Salud)

 

 


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