¿Por qué no tienes tus recuerdos de bebé?

La mayoría de las personas no recordamos nada de cuando éramos bebés, ¿por qué?

29/01/2017 10:46
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Los sucesos de nuestros primeros años de vida generalmente están borrosos o inexistentes, y sólo sabemos de ellos porque algún familiar o conocido nos lo menciona: que si fuiste de vacaciones a algún lado, tenías un juguete que no soltabas o tenías amigos inseparables que francamente tiene ni idea de quiénes sean, ¿por qué lo podemos recordar?

La mayoría de las personas no tenemos memoria nada de cuando éramos bebés, y si llegamos a tener algunos recuerdos, éstos son escasos, distantes e incluso podemos ponerlos en duda, pues no sabemos si realmente ocurrieron o son una recreación nuestra a partir de lo que otros nos dicen.

El porqué de estos vacíos mentales ha frustrado a cientos de padres y ha atraído la atención de miles de psicólogos, neurocientíficos y lingüistas quienes buscan descubrir la razón de esa pérdida de memoria.

Proceso natural de olvidar las cosas

Diversas investigaciones han señalado que nuestras mentes se comienzan a formar dentro del útero y es en los primeros años que llegamos a crean 700 conexiones neuronales por segundo, lo que permite una mejor retención de memoria e incluso mayor capacidad para aprender nuevos idiomas.

Sin embargo, conforme vamos creciendo se va perdiendo la información si no hacemos algo para retenerla. Por ello, la amnesia infantil es el resultado del proceso natural de olvidar las cosas.

Cerebro desecha información en 1 hora

En el siglo XIX, el psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus, realizó experimentos sobre el límite de la memoria humana, de los cuales descubrió que los cerebros desechan la mitad de la información nueva en una hora. Después de 30 días, sólo conservamos entre el 2 y 3%.

Ante esto, el especialista concluyó que la manera en que olvidamos es completamente predecible.

En 1980, científicos descubrieron que recordamos menos cosas que las esperadas desde que nacemos hasta los seis o siete años, aunque esto no le ocurre a todo el mundo.

Indicaron que algunas personas tienen recuerdos de cuando tenían dos años, pero otras sólo recuerdan hasta que tenían siete u ocho años, además de que esto llega a variar en cada país.

La psicóloga Qi Wang, de la Universidad de Conrell, EE.UU, explicó que en relación a los Estados Unidos, los recuerdos de la población son más largos, elaborados y visiblemente egocéntricos, mientras que el otros países como China, fueron más breves, concretos y con un tiempo de inicio de seis meses después. La clave de recordar fácilmente son los pensamientos elaborados y egocéntricos.

“Es la diferencia entre pensar ‘Siempre hay tigres en el zoológico’ y ‘Vi tigres en el zoológico y, aunque tuve miedo, me divertí mucho'”, explica Robyn Fivush, psicóloga en la Universidad de Emory, EE.UU.

La cultura influye en los recuerdos

La especialista añade que otra cosa que facilita recordar cosas, es la el entorno cultural.

“Si la sociedad te dice que esos recuerdos son importantes para ti, te aferras a ellos”, dice.

Asimismo, la cultura es la que determina la manera en que hablamos de los recuerdos.

“El lenguaje nos ayuda a estructurar y organizar nuestros recuerdos. Eso es una narrativa. Al crear una historia, la experiencia es más fácil de recordar por más tiempo”, señala.

Hipocampo, otra razón para no recordar

Diversos psicólogos se han mostrado escépticos sobre la influencia del entrono cultural, pues consideran que si no recordamos nada de cuando éramos bebés es porque nuestros cerebros no habían desarrollado ese sistema. Esta afirmación se hizo a partir del paciente H.M.

Tras una fallida operación para curar la epilepsia que padecía el paciente H.M, su hipocampo fue dañado, lo que le incapacitó recordar sucesos recientes.

“El hipocampo es el centro de nuestra capacidad para aprender y recordar”, detalla Jeffrey Fagen, quien estudia la memoria y el aprendizaje en St John’s University, EE.UU.

Pese a esto, H.M sí podía recordar información al igual que los bebés.

“En los bebés y en los niños el hipocampo está muy poco desarrollado”, menciona Fagen.

Ante este descubrimiento, los Fagen su equipo de colaboradores concluyeron que el desarrollo del hipocampo es lo que probablemente hizo que perdiéramos los recuerdos a largo plazo.

“Los recuerdos están, probablemente, almacenados en un lugar que ahora nos resulta inaccesible, pero eso es muy difícil de demostrar empíricamente”, afirma.

Sembramos recuerdos

Por su parte Elizabeth Loftus, psicóloga de la Universidad de California, EE.UU, explica que otro fenómeno que ocurre al intentar recordar, es que visualizamos recuerdos que no hemos vivido, es decir los creamos.

Para demostrarlo, realizó un experimento con un grupo de personas a quienes les “sembró” recuerdos, es decir, les contó una mentira elaborada sobre un episodio traumático en un centro comercial donde se perdieron y fueron rescatados por una amable mujer.

“Les contamos a los participantes que nos lo habían dicho sus madres”, dijo.

Como resultado, casi un tercio de los participantes cayó en la trampa y algunos otros, recordaban el suceso a detalle.

Con esto, concluye, es que a veces confiamos más en los recuerdos imaginarios que en hechos reales.

(Con información de BBC)


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