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Estudios necesarios antes de bajar de peso

Para lograr la pérdida de peso efectiva, lo más recomendable siempre será acudir con profesionales dicen especialistas.

  • 06/09/2012
  • 13:28 hrs.
Bajar de peso es el talón de Aquiles de muchas personas, y en la mayoría de las ocasiones, es una tarea que no tiene resultados a largo plazo porque la gente se enfoca en bajar kilos, cuando la respuesta no está en perder peso numéricamente, sino en aumentar el músculo y perder la grasa, dijo en entrevista con SUMEDICO, la especialista en medicina del deporte y de la actividad física, Verónica Sánchez.
 
Para lograr la pérdida de peso efectiva, lo más recomendable siempre será acudir con profesionales para que hagan una correcta valoración individualizada de la persona que desea deshacerse de la grasa extra que tiene su cuerpo.
 
Las pruebas de laboratorio son la principal herramienta que un profesional de la salud solicitará para adecuar un programa a las necesidades del paciente, entre ellos están:
 
  • La biometría hemática: Permitirá al experto saber si el paciente aún con sobrepeso, está relativamente sano porque metabólicamente no hay alteraciones, o si podría desmayarse durante la actividad física porque tiene anemia.
  • Glucosa: Es de suma importancia porque se sabe que la obesidad predispone de manera importante a la diabetes.
  • Triglicéridos: Una persona con triglicéridos altos tiene más riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, y antes de iniciar con ejercicio deben regularse.
  • Colesterol LDL /HDL: Tener desnivelado el colesterol bueno y malo, así como tenerlo por encima de lo recomendado, puede terminar en un problema coronario, por ello debe conocerse este dato.
 
Si algunos de estos datos arrojaron información de riesgo, los expertos pueden auxiliarse de estudios extras como verificar encimas hepáticas o ultrasonidos para conocer el estado de otros órganos como el hígado, el páncreas y la vesícula.
 
Electrocardiograma en reposo: este estudio sirve para conocer cómo funciona el corazón cuando se no está sometido al estrés de una rutina física y saber si no hay problemas de irrigación.
 
Valoración de la composición corporal: se puede medir con el pellizco de un medidor de grasa manual, con la medida de circunferencias, o de forma eléctrica con algún aparto que mediante los impulsos de los tejidos, logre decir que tanto porcentaje del cuerpo es músculo, grasa, agua, hueso, minerales, y en donde se encuentra cada uno de estos componentes.
 
Con esta información, Sánchez explicó que es posible conocer cómo trabajar el cuerpo de cada persona para ir eliminando la grasa de la zona en donde se aloje con mayor facilidad, ya sea el área de los brazos, las piernas, las caderas o la cintura.
 
Evaluación de la función respiratoria: En las persona con obesidad de grado tres o más, en ocasiones su función respiratoria ya se ve afectada, porque el engrosamiento de la capa de grasa, impide el flujo correcto del aire e incluso puede llevar a la apnea obstructiva del sueño o a roncar por la noche.
 
Prueba de esfuerzo: permite conocer a qué capacidad está exponiendo el paciente a su cuerpo, es decir a un 60, 80 o 100% al someterlo algún ejercicio físico, tanto a nivel muscular como cardiaco. Esta prueba ayuda al entrenador a recomendarle un ejercicio específico para que el paciente no muera durante la actividad física, o esté demasiado relajado, siempre debe trabajarse entre un 70 y un 80% de nuestra capacidad, dijo.
 
Esta prueba se puede hacer en una banda para caminar, en una bicicleta fija o en una manivela en caso de que el paciente no pueda caminar.
 
Pruebas de balance: cuando hay sobrepeso, en algunos casos las personas tienen problemas con su equilibrio porque el peso se va ligeramente hacia adelante y  son personas que tienen más riesgo de caer y lesionarse.
 
Aerobics, poco recomendados para iniciar a bajar
Según la especialista en medicina del deporte, aun cuando se escuche o se lea que para bajar de peso lo mejor es el ejercicio aeróbico, no siempre es lo más recomendable, porque podría ser fatal para quienes no están preparados, sino que hay pasar por una preparación previa:
  1. Si el cuerpo no está acostumbrado a ejercitarse: hay que estabilizarlo, es decir hacerlo que tenga un buen equilibrio.
  2. Trabajarlo para ganar fuerza y flexibilidad
  3. Proceder a realizar ejercicio o alguna actividad en forma
 
El cuarteto perfecto
Todos los estudios ayudarán tanto al médico encargado de la salud general del paciente como a quienes lo apoyarán en su tarea de la pérdida de peso. El médico evaluará si hay algún padecimiento o comorbilidad con la obesidad, y le hará saber al nutriólogo si hay alguna restricción en ciertos alimentos.
 
“Por ejemplo la gente con altas concentraciones de ácido úrico deberá limitar el consumo de carnes, leguminosas y algunas verduras, pero siempre procurando la máxima variedad, de otro modo no podríamos hablar de una persona totalmente sana”.
 
El psicólogo también tiene una tarea fundamental, porque ayuda a los pacientes a saber si ellos solos se están auto saboteando y como ayudarse en lugar de perjudicarse, y finalmente el entrenador, ayuda a seguir una rutina cuidada y bien hecha.
 
Sánchez mencionó que el paciente que decide llevar un estilo de vida sano debe estar consciente que no se harán cambios radicales ni por periodos establecidos, sino a largo plazo pequeños cambios que lo llevarán a la estabilidad.
 
(*) Verónica Sánchez
Medicina del deporte y de la actividad física
Certificada por el Consejo Nacional de Medicina del Deporte
sanchez@clinicacerebro.com.mx
 

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