publicidad

Otros

Mitos y verdades de la cocina mexicana

Es posible hacer una cena mexicana saludable para el 15 de septiembre y así evitar subir de peso y comer de más, dijo especialista.

  • 10/09/2012
  • 09:37 hrs.
El mito más difundido alrededor de la comida mexicana es que no es nutritiva, el propio mexicano la demerita y eso es una mentira, señaló en SUMEDICO Radio la nutrióloga Claudia Chávez Murguía, de la Clínica Integral de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas del Gobierno del Distrito Federal.
 
La especialista señaló que lo que hay que hacer es saber diferenciar entre la comida que se prepara para los festejos, como el próximo 15 de septiembre, y lo que se come todos los días, ya que “la comida que se usa para las fiestas es más calórica, tiene más energía y debe consumirse de forma esporádica, si alguien la consume diario sí va a subir de peso, pero si nos enfocamos en la comida del día a día, en donde la base son el frijol, las verduras y el maíz, la persona no debe subir de peso”. 
 
Respecto al importante problema de obesidad que afecta a México, la especialista señaló que el mexicano ha dejado de consumir verduras y fruta, las cuales aportan la fibra que hace que nos llenemos rápido con un aporte de calorías muy bajo. 
 
“Algunos nutriólogos usamos el término ‘libre’ para las verduras, porque es difícil que se consuman muchas calorías comiendo verduras como nopal, lechuga, jitomate o tomate. Pero también el mexicano ha adoptado muchos patrones alimenticios de Estados Unidos como la comida rápida, que está hecha a base de trigo refinado y no con cereales integrales. La tortilla, en todo caso, representa una ventaja porque aporta fibra y calcio, y el pan no tanto, por ejemplo, el pan integral que usamos tiene mucho menos fibra que la tortilla”, explicó. 
 
Respecto a las posibilidades de llevar una dieta sana de forma cotidiana, la nutrióloga señaló que es posible siempre y cuando se combinen diferentes alimentos, desde el desayuno hasta la cena, con frutas y verduras, consumiendo “mínimo de cinco a siete porciones de verdura y fruta”. 
 
La cena del 15 de septiembre
Un detalle importante respecto a las festividades patrióticas es cómo comer y beber durante las fiestas sin excedernos, y para ello, la nutrióloga indicó que un buen tip es desayunar y comer normalmente, y hacer una colación antes de ir a la cena de 15 de septiembre.
 
“Lo que mucha gente hace es que no come en todo el día para poder llegar a cenar mucho. Eso es lo que yo llamo un pensamiento engordador, porque cuando nos saltamos comidas promovemos el aumento de peso. Si llegamos a la fiesta con hambre y comemos de más, el cuerpo va a absorber y procesar todo lo que comemos, por eso es importante que antes de llegar a la fiesta hagamos una colación, para poder llegar con el estómago un poco lleno, y evitar comer de más”, explicó la nutrióloga. 
 
Por otro lado, la especialista refirió que es posible preparar platillos saludables para la cena del 15 de septiembre, por ejemplo el pozole, el cual, si es preparado “con carne de cerdo baja en grasas y lo sazonamos con diferentes chiles o diferentes hierbas podremos tener una preparación saludable”, explicó.
 
Inclusive señaló que ella recomienda comer todos los días este tipo de caldos, hechos con cortes de carne magra, ya sea de cerdo, res o pollo, acompañándolos con verduras, entonces “tendremos un platillo sano, balanceado y equilibrado que ayuda a evitar la ganancia de peso y el exceso en otros alimentos”, señaló. 
 
Otra alternativa que puede prepararse para la cena del 15 de septiembre es ensalada de nopales con pico de gallo, “es comida libre de la cual puede consumirse todo lo que se quiera; y si van a prepararse quesadillas pueden mezclar el queso con alguna verdura, como epazote, o setas”, dijo.
 
Un detalle importante es saber tomar bebidas, tanto alcohólicas como no alcohólicas, para evitar los excesos en todo sentido, por ello, la nutrióloga, ex-alumna de la Universidad Iberoamericana, señaló que, en el caso de las bebidas no alcohólicas es posible preparar agua de horchata o jamaica, las cuales pueden endulzarse con sustitutos de azúcar y no modificarán los niveles de glucosa ni provocarán un aumento de peso. 
 
“Ahora bien, en el caso de las bebidas alcohólicas se recomienda una porción para las mujeres y dos porciones para los hombres al día. Una cerveza tiene de 150 a 160 kilocalorías por porción, y esto equivale a un caballito de ron, tequila, whisky u oporto. Un problema es que como se sabe que el alcohol tiene beneficios para la salud, la gente abusa de eso, pero esos beneficios no funcionan cuando se come o bebe en exceso”, explicó. 
 
Indicó que para disminuir el consumo de alcohol y de calorías por el alcohol, funciona mezclarlo con otras bebidas bajas en calorías, como refresco de toronja o cola sin azúcar, “y eso disminuye el contenido calórico de una bebida. Una cuba con refresco de cola alcanza hasta 400 kilocalorías, pero si lo tomamos con refresco sin azúcar lo reducimos al nivel normal, entre 150 y 160. También funciona tomar agua entre bebida y bebida, o tomar clamato, jugos de verdura y tomate para acompañar la bebida alcohólica”, explicó. 
 
En el caso del picante, especia muy recurrente en la comida mexicana, la nutrióloga explicó que por sí mismo el chile no es bueno ni malo, sino depende del caso en que se utilice, “por ejemplo, si una persona padece gastritis o colitis el chile la irritará mucho, pero si no padeces de algo así, entonces el consumo de chile es sano”, explicó. 
 
Finalmente, señaló que sí es posible tener alternativas saludables para la cena del 15 de septiembre, e hizo hincapié en que la clave es no abusar, no excederse. 
 

publicidad

publicidad

publicidad

publicidad