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Quiero dejar de consumir refresco, ¿qué hago?

Las sustancias contenidas en los refrescos pueden ser tan adictivas, que llegan a ser como drogas y se requiere de apoyo médico para dejarlas.

  • 28/10/2011
  • 08:58 hrs.

Los refrescos causan adicción por diversas causas: el alto contenido de azúcar y gas que llegan a generar una “necesidad” en el organismo; pero las sodas de cola en particular crean más dependencia por las sustancias que contienen en su “receta ultra-secreta”, refirió a SUMEDICO la especialista Erika Rojas Rodríguez (*), jefa del Departamento Nutrición y Dietética del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI. 

Los refrescos en general, abundó, tienen un alto contenido de azúcar y si se consumen dentro de la dieta en sustitución del agua, es decir todo el día, pues provocan que el cuerpo se acostumbre a manejar una glucosa muy alta, sobre todo en aquellas personas que llegan a beber hasta más de dos litros al día.

"Por esta razón, si se dejan de beber de golpe, se puede crear una hipoglucemia falsa, es decir, los niveles de glucosa pueden estar en sus niveles normales, pero como el organismo no recibe la gran cantidad de azúcar a la que está acostumbrado, pues registra síntomas como escalofrío, mareo, e incluso puede llegar a convulsionarse”.

Es por ello que se debe de seguir un "procedimiento de destete", es decir, que se deje de consumir de manera paulatina estas bebidas, bajo la supervisión de un nutriólogo, a fin de evitar estos efectos adversos.

En cuanto al gas, abundó, pues este representa el principal elemento de adicción en los refrescos de sabores, naranja, limón, fresa, manzana, etcétera, por lo cual el abandono paulatino de su consumo puede darse a partir de una bebida carbonatada como las de manantiales, lográndose dejar su consumo poco a poco.

La especialista explicó que en el caso de los refrescos oscuros o de cola, el principal componente es la cafeína, "la cual es como un motor externo para el cuerpo y de ahí que se genere tanta adicción".

La adicción a los refrescos de cola

Pero, apuntó, existen casos particulares: “La Coca-cola es de los refrescos que causa más adicción, en especial si se es bebedor consuetudinario, tanto que para eliminar su consumo se debe de seguir un tratamiento similar al que se aplica a un fumador o a una persona con adicción a las drogas. Es decir, se necesita que la persona deje poco a poco el consumo de las bebidas gaseosas para evitar trastornos en el organismo”, apuntó la experta. 

La razón para lo cual es más difícil que las personas dejen de consumir estos refrescos de cola, es porque no se sabe a ciencia cierta qué sustancia produce la necesidad en el organismo al consumirlo.

"En las líneas nutricionales, la historia de la Coca-cola inicia como un medicamento, por eso es que es tan secreta su receta la cual no se puede conocer porque, si bien a nivel internacional y local hay una regulación sanitaria sobre el contenido de azúcares, sodio, potasio, etcétera, no establece la obligación de que se den a conocer todos los ingredientes de esta y otras bebidas".

Ayuda del nutriólogo

Es por lo anterior, enfatizó la nutrióloga Erika Rojas, que lo ideal es que las personas busquen apoyo profesional para dejar de consumir refresco, pues con esto evitarán reacciones adversas como las descritas, además de ansiedad que los puede llevar a otras adicciones como la glotonería, tabaquismo, alcoholismo, etcétera.

"Lo importante es acudir a un nutriólogo, sea de instituciones públicas o privadas, porque este nos permitirá incluir en la dieta alimentos que no nos causarán adicción, pero permitirán dejar paulatinamente la necesidad de refrescos. Se trata generalmente de alimentos de sabores intensos, como las almendras, nueces, arándanos, que proporcionan una gran satisfacción, pero sin hacer daño”.

Daños que deja el consumo de refresco

Enfatizó en la necesidad de que en toda la familia se comience a eliminar el consumo de refrescos, pues en el mediano plazo estos provocan graves daños a la salud, como: 

Cálculos en los riñones.- Si el refresco se consume en sustitución de agua, esto impide la limpieza de estos órganos

Obesidad.- Las sodas proporcionan calorías “vacías”, es decir de rápida absorción y metabolización, por lo que la energía que no se consume se convierte en grasa.

Intolerancia a la glucosa.- Al consumir una gran cantidad de azúcares que no metaboliza por completo el organismo, hay un alto índice de grasa post-ingesta y esto da lugar a problemas de diabetes.

Caries y enfermedades de las encías.- El exceso en el consumo de refresco y la falta de lavado constante (hay personas que sólo lo hacen una vez al día), provoca que la capa de azúcar se pegue a los dientes y comienza a lastimarlos.

Osteopenia.- Es el paso previo a la osteoporosis, pues las bebidas carbonatadas impiden la fijación del calcio al hueso.

(*) Erika Rojas Rodríguez, Jefa del Departamento Nutrición y Dietética del Hospital de Cardiología del Siglo XXI. E-mail: nutrióloga_erika@hotmail.com 

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