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Importante relación temprana madres e hijos

Cuando las madres interactúan desde el inicio con sus hijos, los bebés tienen un mejor desarrollo físico, emocional y cognitivo.

  • 09/05/2013
  • 10:01 hrs.

De acuerdo con investigador del Cinvestav, los niños y las madres necesitan una estrecha relación desde el momento del parto, porque esto ayudará al bebé a ser más fuerte emocional y físicamente.

Cuando hay ausencia de esta relación en etapas tempranas podría provocar alteraciones en el sistema nervioso y procesos cognitivos, así como en problemas de atención e hiperactividad en el desarrollo del infante, afirmó Ángel Melo Salazar.

Según el Melo Salazar, hay estudios que reportan que los niños que no son amamantados por leche materna tienen deficiencias en procesos de aprendizaje, explicó, aunque señaló que es importante estudiar más a fondo el caso.

Por el contrario cuando la prolactina, hormona que estimula la producción de leche en las glándulas mamarias es ingerida por el bebé a través de la leche materna temprana, es importante en el desarrollo del sistema inmunológico, emocional y conductual de los infantes, dijo el científico del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) Tlaxcala.

La relación cara-cara también ayuda a liberar oxitocina, que es la hormona que favorece el desarrollo de un mayor vínculo entre ambos, señaló el investigador.

En la mujer, dijo, también se ha encontrado una relación entre los niveles de cortisol durante la gestación con los sentimientos de afiliación y apego a su bebé. “Conforme se acerca la fecha del parto, los niveles de cortisol se incrementan así como los sentimientos positivos hacia su bebé”.

Melo consideró que entre los aspectos que influyen en el desarrollo de la conducta materna no sólo intervienen ciertas hormonas durante la gestación  como son el estradiol, progesterona, prolactina y el las del parto como la oxitocina, cortisol, sino también depende de factores psicológicos, cognitivos, afectivos, mentales, de adicción, sociales, experiencias tempranas y maternales, e incluso económicos y socio-culturales.

“En modelos animales, la conducta materna se ha podido  inducir ante la presencia continua de uno o varios infantes, ya que las áreas neurales que regulan la expresión de la conducta materna están presentes desde el desarrollo mismo del sistema nervioso en todas las especies”, aseveró.

“Cuando nacemos dichas áreas están presentes, pero la experiencia temprana, negativa o positiva, participa en la terminación del desarrollo de estas áreas. Si el individuo tiene experiencias negativas, su conducta materna en el futuro será mala, y si tuvo experiencias positivas, será buena”, añadió.

Cuando existe la depresión post-parto, las madres son poco sensibles a los estímulos de los bebés: no reconocen adecuadamente el llanto o las necesidades y son poco afectivas hacia ellos.

“Las madres con depresión post-parto, y madres adolescentes, manifiestan con  mayor frecuencia conducta materna instrumental (bañar al bebé, cambiarle los pañales, peinarlo), pero pocas conductas afectivas como caricias, besos, abrazos y conducta cara-cara”, dijo el experto.  (Cinvestav)

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