Tu pareja no tiene que ser tu mejor amigo

La pareja puede estar en tu grupo de amistad, pero no por ello debe ser el mejor

01/02/2017 4:00
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Una de las creencias románticas más populares es que la pareja debe ser también nuestro mejor amigo, pero ¿realmente es posible y es recomendado?

Josepa Cucó, catedrática de Antropología Social de la Universidad de Valencia, explica que la amistad se define como una relación voluntaria e igualitaria que contiene aspectos expresivos e instrumentales, con carácter plurifuncional y ajena al parentesco. Es decir, un nexo libre, sin jerarquías o autoridad que nos permite expresar nuestros sentimientos.

“Los amigos escoltan a lo largo del ciclo vital, proporcionan compañía y soporte emocional, contribuyen con eficacia a construir la identidad individual y social y ayudan a solventar los problemas y crisis de la vida cotidiana”, describe.

Ante esto, no es difícil pensar que la pareja puede ser nuestro mejor amigo; sin embargo, hay singularidades que se deben tener en cuenta.

“El principal aspecto que nos permite diferenciar ambos estados es el carácter sexual inherente a los lazos amorosos”, dice.

La importancia del sexo

La especialista indica que la atracción es exclusiva del amor, pues no solemos tener relaciones sexuales frecuentes con personas que consideramos nuestros amigos.  Cuando se llega a presentar esta situación, utilizamos otras etiquetas como es “amigovio”.

Por ello, se dice que el sexo es lo que deslinda a los dos planos y permite que uno evolucione al otro, pero cuando los términos cambian, ¿se puede seguir siendo amigos?

“La interpretación correcta de la amistad dentro de una relación amorosa, sería gozar de una buena comunicación, la coincidencia en puntos de vista sobre la vida y compartir proyectos. Sin embargo,  pensar que su novio o novia debe ser su mejor o su único aliado, es un error”, explica José Luis Zaccagnini, profesor de Psicología Básica en Universidad de Málaga (UMA) y miembro del Laboratorio de Emociones de la misma institución.

Pareja no debe ser mejor amigo

Zaccagnini detalla que si bien es importante que la pareja esté en aspectos importantes de nuestra vida, no es recomendable que sea protagonista de todo.

Indica que de la misma forma que no compartimos la totalidad de nuestros intereses con cada uno de nuestros allegados, por ejemplo, con algunos salimos de viaje, con otros de fiesta o con otros de compras, nuestra pareja no debe estar presente en todo lo que hacemos.

Por su parte, José Bustamante, psicólogo especializado en relaciones de pareja y secretario general de la Asociación Española de Especialistas en Sexología (AES), indica que las confusiones entre ambos tipos de relación son el ocio y la confianza.

“Compartir con nuestro compañero sentimental únicamente las tareas cotidianas, las compras, los problemas o la educación de los hijos, y dedicar nuestro tiempo de asueto a disfrutar con gente ajena a la relación, puede provocar que acabemos asociando a esta persona con el tedio y el malestar”, dice.

En este sentido, menciona que es bueno y sano compartir nuestros intereses, hobbies o inquietudes, pero lo que no se debe hacer convertir la diversión en algo exclusivo de los dos.

Zaccagnini menciona que hay una tendencia de encerrarse en un círculo con el ser querido y aislarse de los demás, lo que no es saludable porque todos los vínculos (familia, amigos, pareja) son necesarios para tener un buen desarrollo personal y ser feliz.

Confianza no es igual en amistad y amor

Otra diferencia de las relaciones de amistad y amor, es la confianza.

“Con un consorte se comparten más fácilmente aspectos de la intimidad más profunda, de las heridas o de los miedos, mientras que con un amigo resulta más fácil mostrarse sin remilgos”, menciona Bustamante.

Por su parte, Antonio Esquivias, profesor de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y experto en inteligencia emocional, indica que en el caso de la amistad, la persona está ahí para cuando necesitamos ordenar los sentimientos y para hablar sin sentirnos juzgados, sino aceptados, lo cual puede ser difícil con la pareja.

Por ejemplo, piensa en las veces que has hecho el ridículo o has pasado vergüenzas con tus amigos y a pesar de ello siguen ahí. Ahora piensa si eso lo harías frente a tu pareja, ¿podrías?

Los especialistas concluyen en que la pareja sí puede pertenecer al grupo de amistad, pero no por ello debe ser el mejor ni el único. Todo debe tener un equilibrio.

(Con información de El País)


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