Parkinson, segundo mal neurodegenerativo en México

Hasta abril de este año en territorio mexicano se contabilizan, aproximadamente, 100 mil hombres y mujeres con esta enfermedad.

10/04/2013 4:46
AA

El mal de Parkinson, consistente en una destrucción progresiva de neuronas que altera el control de los movimientos en el cuerpo humano, es el segundo trastorno neurodegenerativo con más presencia en México, sólo superado por el Alzheimer.

El Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía (INNN) “Manuel Velasco Suárez”, calculó que hasta abril del año 2013 en territorio mexicano existen aproximadamente 100 mil hombres y mujeres con esta dolencia incurable pero controlable si se detecta a tiempo. El Instututo Mexicano del Seguro Social estima que el número de casos podría sumar 180 mil si se toma en cuenta un gran número de personas mal diagnosticadas.

Ambas cifras hablan de una población de gran número, sólo rebasada por los 800 mil casos estimados de Enfermedad Alzheimer, conocida por la destrucción de la memoria.

A pesar de que en México se han realizado grandes avances para el conocimiento de esta enfermedad, uno de los problemas más difíciles que enfrentan los pacientes, familiares y profesionales de la salud que atienden a este mal es que el Parkinson es muy difícil de diagnosticar y esto provoca que los pacientes lleguen a áreas de atención con síntomas que han evolucionado a lo largo de muchos meses o años.

Al igual que en todo el mundo, en México la mayoría de los pacientes son personas que superan los 60 años de edad, pero también se registra en este país la variedad precoz de Parkinson, que se presenta en personas cuya edad ronda los 40 años.

Para hacer conciencia de este problema y de la necesidad de atención oportuna y de ayuda a los pacientes con la enfermedad, en el año 1997, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 11 de abril como fecha para conmemorar el Día mundial del Parkinson. La fecha escogida en memoria del nacimiento de James Parkinson, el médico británico que describió por primera vez la llamada “parálisis agitante”.

Frecuentemente el Parkinson ha sido clasificado como un trastorno del movimiento, pero también desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.

En México, la Secretaría de Salud atiende estos casos a través del INNN, a través de su Clínica de Movimientos Anormales, cuya  responsable Mayela Rodríguez Violante explicó que existe un trabajo muy profundo de investigación para mejorar las expectativas del tratamiento y la calidad de vida del paciente.

El INNN “Manuel Velasco Suárez”, ha logrado el reconocimiento internacional por los trabajos científicos realizados sobre la enfermedad, por lo que forma parte del equipo de investigación del King´s Colleges Hospital, de Londres, en el que participan naciones como Italia, Estados Unidos, España y Argentina.

“La población debe comprender que padecer Parkinson no es terrible, sino que es una enfermedad crónica que si se trata de forma oportuna, la persona puede llevar una vida prácticamente normal”, comentó Rodríguez Violante.

Difícil detección

A diferencia de muchos trastornos de la salud humana que pueden ser diagnosticados si se detecta un marcador biológico en la sangre o en algún tejido, por ejemplo el cáncer, el  VIH o la diabetes, en el mal de Parkinson no existe alguna molécula que anuncie el desarrollo de este padecimiento.

Hasta hoy los médicos que diagnostican el Parkinson deben apoyarse principalmente en su experiencia clínica, en la observación de ciertos síntomas y en ir descartando ordenadamente otras posibles enfermedades que presentan síntomas similares.

La característica que definitivamente informa sobre la presencia de Enfermedad de Parkinson es una triada que es conocida como rigidez-temblor-bradikinesia, que uno puede distinguir porque se trata de una parálisis muscular que viene y va, sumada a un temblor incontrolable en momentos en que el paciente está en reposo y combinado con extremada lentitud en los movimientos. Todas estas son manifestaciones de un estado avanzado de la Enfermedad de Parkinson.

En los últimos años se ha intentado desarrollar un método de diagnóstico temprano y se han abierto algunas vías esperanzadoras. Entre ellas una presentada en el año 2010 durante la Conferencia Anual de la Sociedad Europea de Genética Humana, que se realizó en Gotemburgo, Suecia.

Esta propuesta de diagnóstico temprano consiste en un examen del olfato rápido, sencillo y no invasivo, según la explicación de investigador Silke Number, de la Universidad de Tübigen, Alemania, quien realizó esta propuesta de método de detección junto con científicos de Suiza y Reino Unido.

El examen del olfato planteado por Silke Number se basa en la idea de que el daño al olfato y el futuro desarrollo de mal de Parkinson tienen en común el que sus pacientes tienen exceso de producción de una proteína llamada Alpha-sinucleina, que comienza a producirse en exceso en el lóbulo olfativo, del cerebro y posteriormente impacta en otros procesos cerebrales. De este modo, ellos proponen que la detección de una sobreproducción de Alpha-sinucleina podría ser un detector de una futura aparición de Parkinson. Este planteamiento aún requiere más investigación.

Paralizarse, temblar y moverse lento

El mal de Parkinson o Enfermedad de Parkinson es un problema en el que se degenera paulatinamente un conjunto de neuronas conocidas como neuronas pigmentadas de la sustancia negra. Todavía se desconocen las causas que ponen en marcha esta destrucción, pero el efecto de esta erosión del cerebro es una incapacidad progresiva con el paso del tiempo. Un dato que sí se sabe es que en 15 por ciento de los casos intervienen factores hereditarios.

La incidencia anual de la Enfermedad de Parkinson es de 18 nuevos casos por cada 100 mil habitantes, pero la alta esperanza de vida que suelen presentar los pacientes hace que la prevalencia de la enfermedad en la población sea cuantitativamente mayor que la incidencia, registrándose 164 casos por cada 100 mil habitantes.

Datos epidemiológicos de Europa y América del Norte estiman que entre 1% y 1.43% de los adultos mayores de 60 años padecen Enfermedad de Parkinson. En España se han contabilizado 150 mil pacientes con esta dolencia, en Reino Unido también se contabilizaron 150 mil pacientes y en Estados Unidos, un millón de personas con esta parálisis agitante.

Ayuda grupal

La responsable de la Clínica de Movimientos Anormales del INNN, Mayela Rodríguez Violante, dijo que una vez que se diagnostica el mal, el neurólogo prescribirá el tratamiento más adecuado de acuerdo con la edad y actividades de cada persona, con el fin de lograr una mayor adherencia terapéutica.

Aunado al tratamiento farmacológico, el paciente debe llevar a cabo una terapia física, como puede ser gimnasia, fisioterapia, natación y caminata, que le ayudan a conservar la actividad motora, a mejorar la postura, la marcha y, sobre todo, a evitar la inmovilidad y la dependencia.

Finalmente, Rodríguez Violante señaló que el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía cuenta con un grupo de apoyo para familiares y pacientes con Parkinson, que se reúne el tercer viernes de cada mes. Para mayor información atienden en el teléfono 5606-3822, extensión 2016.


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: