Si eres perfeccionista en el trabajo, tu cuerpo te lo cobrará

Exigirte de más puede ocasionar problemas psicológicos y físicos

12/09/2016 11:29
AA

Si te sientes orgulloso porque en tu trabajo eres dedicado, competente, eficaz y responsable, ten cuidado porque podría no ser tan bueno como crees.

Un estudio realizado por la Escuela de Negocios Fuqua de Duke, Estados Unidos, afirma que tener estas características pasaran factura en el trabajo y por consiguiente en la salud mental.

“La gente con esta personalidad (perfeccionistas y autocontroladores) dedican más tiempo y esfuerzo a las tareas encomendadas y a seguir buenos estándares de conducta saludable. Sus compañeros suelen pensar que les cuesta menos realizar el trabajo, por lo que ellos acaban teniendo la sensación de que su sacrificio pasa desapercibido. Al final del día, se sienten cansados e insatisfechos por las demandas de los demás”, explica la profesora Margarita Mayo.

Añade que dedicar tiempo y esfuerzo en ayudar a los demás, resta para alcanzar los propios objetivos, además de que reciben mayor carga de trabajo.

El problema es el exceso 

La psicóloga Mercedes Bermejo Boixareu, señala que el problema está en el exceso, pues una buena gestión emocional no debería ser un problema, pero si nos excedemos, podríamos poner en riesgo nuestra salud psicológica y física.

“Las personas que son enormemente rígidas tienen necesidad de controlarlo todo, son demasiado perfeccionistas, tienen un nivel de autoexigencia autodestructiva o se obsesionan fácilmente, pueden estar en riesgo de sufrir posibles patologías asociadas a la ansiedad, estrés, o incluso Trastorno Anancástico de la Personalidad: un perfeccionismo, rigidez y preocupación excesiva que interfiere en la actividad práctica diaria (según la Clasificación Internacional de Enfermedades, CIE)”, menciona.

Agrega que es importante que las personas que se sientan de esta manera, evidencien sus esfuerzos extra, para que les sean reconocidos. De lo contrario, pueden frustrarse y desmotivarse, lo que puede derivar en ansiedad o depresión.

“Ser una persona de confianza es agotador. Uno debe conocer sus límites, hasta donde puede esforzarse sin olvidar otras áreas de su vida (afectiva, familiar, social…)”, reitera.

Asimismo, indica que exigirse de más puede ocasionar burnout (agotamiento excesivo por estrés), acoso laboral u otras patologías relacionadas con trastornos de personalidad.

“El exceso de responsabilidad puede afectar negativamente las relaciones emocionales. El papel que desempeñan estas personas, de apoyo para todos a causa de su falta de queja y absoluta eficacia, puede institucionalizarse, perdiendo valor. Esto perjudica las relaciones a largo plazo. Si estas personas con alto autocontrol ayudan a sus parejas o amigos, conviene que se sientan reconocidos y agradecidos, como en cualquier otro ámbito”, dice.

Todo con medida

Esto no significa que debas ser menos responsable o dedicado en tu trabajo, sino que debes encontrar un equilibrio entre todas tus actividades.

Jesús Labrador señala que hay que compaginar el trabajo con otras actividades que te ayuden a relajarte y desconectarte un rato, incluso en el horario laboral.

“Son cada vez más las compañías que favorecen espacios de juego o de esparcimiento. Aunque el trabajo es siempre una actividad que entraña responsabilidad”, menciona.

Enfatiza que si bien la autoexigencia es imprescindible para conseguir los logros que deseamos, también hay que tener capacidad para llegar a la excelencia. “El equilibrio entre esfuerzo y resultado es crítico”

(Con información de El País)


Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: