Perros combatirán dolores físicos en niños

Los perros, ayudan a diminuir los dolores abdominales que tienen los niños al estresarse.

09/03/2016 11:58
AA

Hasta el momento, los resultados han demostrado que los niños han mejorado su rendimiento escolar, son más perfeccionistas, tienen un mayor grado de madurez y responsabilidad.

Un grupo de especialistas del Hospital General de Villalba, señalan que los perros pueden ayudar a los niños que tienen síndrome de intestino irritable y dolor abdominal, sin causa aparente y que generalmente se asocian a estados de estrés escolar o familiar.

Para demostrarlo, los especialistas han iniciado un ensayo clínico con el apoyo de niños entre los 8 y 12 años con dichas patologías y que además, tienen bajo rendimiento escolar, poca autoestima y ansiedad personal o familiar.

“Nuestra hipótesis es que la terapia asistida con animales, en este caso con perros, puede mejorar la calidad de vida de estos pacientes reduciendo el número de episodios de dolor y/o su intensidad”, explicó Miguel Ángel Carro, autor del proyecto.

En relación a los perros que participan en el estudio, ninguno tiene algún tipo de enfermedad, son tranquilos y todos han sido rescatados de la calle y posteriormente adiestrados por la asociación Afecto Animal, por lo que están acostumbrados a tratar con niños.

Añadió que los únicos criterios de exclusión son: alergia al pelo del perro, fobias o tener un perro en casa.

“Una vez en la sesión, los pacientes y sus padres son escuchados y atendidos, pudiendo los especialistas identificar problemas de socialización o estrés. Además, al participar en una actividad no competitiva junto a otros niños con su mismo problema los pacientes consiguen mejorar sus relaciones sociales, sin olvidar que, como es conocido, los animales ayudan a reducir las fobias y el estrés en los niños, y que la misma ilusión de venir a interactuar con los perros funciona como un hecho distractor que también reduce el estrés”, indicó Iván Carabaño, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital.

Hasta el momento, los resultados han demostrado que los niños han mejorado su rendimiento escolar, son más perfeccionistas, tienen un mayor grado de madurez y responsabilidad, además de que los dolores que sentían han disminuido considerablemente.

“El estrés en los niños, que tiene una clara influencia en esta patología, está frecuentemente infravalorado y suele pasar desapercibido. Los más pequeños tienen una vivencia particular de su entorno y no siempre exteriorizan sus sentimientos, siendo frecuentes quejas somáticas como dolor abdominal, de cabeza o piernas”, enfatizó Carabaño.

 


Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: