Placenta buena contra a quemaduras

Muchas veces la placenta se convierte en un desecho biológico cuando las madres dan a luz cuando aun puede ser utilizada para tratar quemaduras.

20/09/2010 11:35
AA

Regularmente después de que las mujeres dan a luz , su placenta va directo al contenedor de desechos biológicos cuando aún tiene utilidad.

Por ello, Inés Díaz Muñoz, directora del Centro Estatal de Transplantes, lamentó que  los médicos de etas mujeres sean faltos de conciencia para exhortarlas a donar este órgano cuando ya no lo necesitan.

La placenta es muy útil, dice Inés Díaz, para rehabilidar a personas quemadas.

“Lo que usamos es la membrana amniótica que está junto a la placenta, sin embargo, ésta es desechada porque así lo marca la ley, es un tejido que se incinera después que nace el bebe”.

Por ello, alentó a las futuras madres a anunciar a sus médicos de parto que quieren donar la placenta, pues puede ayudar a personas enfermas.

La funcionaria estatal señaló que “cuando donan la placenta, le quitamos la membrana y sirve para pacientes que tienen quemaduras, aquellos con pie diabético, para lesiones del ojo, y para muchas cosas más”.

La membrana amniótica humana (MAH) es avascular con grosor de 0,02 a 0,5 mm y está compuesta por una capa única de células cuboideas y su membrana basal que descansa sobre una capa de tejido conectivo próxima al corion.

Su uso en la superficie ocular facilita la curación con mínima inflamación y cicatrización al combinar la protección mecánica con factores biológicos.

De acuerdo a especialistas, la MAH facilita la migración de células epiteliales, promueve la diferenciación epitelial, refuerza la adhesión de las células epiteliales y previene la apoptosis celular. Además contiene proteínas anti-inflamatorias, factores de crecimiento y factores inhibidores de la fibrosis.

Se ha postulado que la permeabilidad al oxígeno y la hidratación epitelial pueden explicar la efectividad de los transplantes de membrana amniótica humana.

La MAH se obtiene de placentas procedentes de cesáreas en madres donantes seronegativas para virus de inmunodeficiencia humana, virus de la hepatitis B y C y sífilis, generalmente se utilizan criopreservadas a menos de 80 grados centigrados.

La orientación quirúrgica de la MAH es con la capa de tejido conectivo sobre la superficie ocular y la capa de células epiteliales alejada de esta.

El epitelio corneal se regenera por debajo de la MAH trasplantada. A medida que progresa la curación de la superficie ocular la membrana se va desprendiendo.

En algunos casos el epitelio se regenera sobre la MAH incorporando a esta sobre el estroma; en estos casos la membrana es visible clínicamente.


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: