¿Qué hace un reumatólogo?

La labor de este especialista va más allá de tratar el dolor en las articulaciones, también tratan enfermedades autoinmunes y autoinflamatorias.

30/06/2015 9:28
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Uno de los errores más comunes es relacionar de inmediato la palabra “reumas” con vejez y considerar que el reumatólogo se dedica a ver únicamente dolor en las articulaciones (coyunturas). Y si bien tiene algo de razón, nuestra labor es mucho más amplia. 
 
Podemos clasificar el tipo de enfermedades que vemos, en dos grandes grupos.  Por un lado las crónico-degenerativas de músculos, huesos y articulaciones, entre las que se encuentran la osteoporosis (debilitamiento de los huesos al hacerse porosos ya sea por la edad o factores predisponentes como uso de glucocorticoides a largo plazo, bajo peso, tabaquismo, entre otras) y la osteoartritis (comúnmente relacionada a desgaste del cartílago y que frecuentemente se manifiesta con nódulos o deformidades en las pequeñas articulaciones de los dedos de las manos  y en rodillas, aunque puede afectar otras partes del cuerpo). 
 
Habitualmente, estas enfermedades afectan a personas mayores de 65 años, pero existen ciertos factores como la predisposición familiar (genética), el tipo de actividad realizada por la profesión o  por hobby (carga de pesos excesivos, golpes frecuentes), la obesidad y deformidades o alteraciones en la movilidad articular que contribuyen a esto. 
 
En este contexto, si detecta dolor de espalda,  fracturas previas asociadas a  caídas de su propia altura (sobre todo muñeca o cadera) debe acudir a valoración, también ante deformidad o nódulos en los dedos, dolor en rodillas o si al realizar actividades normales detecta dolor articular o ante dolor muscular que no mejora con analgésicos comunes (hombro, rodilla…etc.), debe ser valorado por un  reumatólogo certificado, quien puede orientarlo y tratarlo integralmente. 
 
Enfermedades autoinmunes
Por otra parte se encuentran las enfermedades autoinmunes y autoinflamatorias. En estas, las células de defensa  del organismo (sistema inmune) se vuelven por múltiples razones (predisposición genética, exposición a medicamentos o tóxicos como tabaco, medicamentos,  anticonceptivos hormonales, exposición solar, infecciones o incluso en ausencia de razón identificable) en contra de nosotros mismos. Afectan principalmente mujeres jóvenes en edad fértil. 
 
Entre ellas se encuentran el lupus eritematoso, la artritis reumatoide, el síndrome antifosfolipídico, entre otros. Sería imposible hablar de cada una de  las enfermedades reumáticas que pueden aparecer, sin embargo algunos de los síntomas que pueden orientarnos y sugerir este grupo de enfermedades son: 
  • Enrojecimiento exagerado de la piel de la cara o zonas expuestas después de asolearse, que tarda en desaparecer
  • Fiebre de repetición y que no mejora con antibióticos
  • Rigidez (tiesas) en las articulaciones (coyunturas) predominantemente en la mañana, dura una hora o más y que mejora con el  movimiento
  • Inflamación de las articulaciones (que se vean “gorditas”)  con limitación para completar el movimiento
  • Debilidad muscular que progresa (usualmente rápido)
  • Punta de los dedos que se ponen blancas, moradas y/o rojas con el frío o emociones fuertes
  • Caída abundante del cabello
  • Úlceras (aftas) en boca, lengua o dentro de la nariz
  • Orina espumosa o trombosis (coágulos) en personas jóvenes ya sea venosa en piernas
  • Infarto cerebral o cardíaco entre otros
  • Pérdida repetitivas no intencionales de embarazos  sin razón aparente (sobre todo si en la familia ya se ha presentado y no existe razón ginecológica  o genética clara). 
 
Presentar  algunos de estos síntomas te debe llevar a buscar consulta con un reumatólogo certificado, considerando que es el especialista capacitado para hacer el diagnóstico adecuado y dar el tratamiento correcto. 
 
Para buscar un reumatólogo certificado recomendamos acercarse al Colegio Mexicano de Reumatología (reumatologia.org.mx o a los teléfonos 5662.4965 / 5662.5014 / 5662.5983, Interior de la República 01.800.833.5267) 
 
Se debe tener mucho cuidado ya que la automedicación y el uso de tratamientos inadecuados pueden llevar a retrasos en el tratamiento, lo que en algunos casos conlleva a perder la ventana de oportunidad para evitar deformidades o limitaciones que en ocasiones son definitivas.  
 
(*) Dr. Juan Carlos Arana Ruiz
Reg. Esp.9181171
Integrante del Colegio Mexicano de Reumatología

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