¿Qué pasa en tu cuerpo cuando estás estresado?

Situaciones de presión, sean crónicas o súbitas, rompen el equilibrio físico mental; pueden llegar a causar esquizofrenia.

07/09/2011 10:40
AA

La palabra estrés se ha convertido en un cliché, todos hablamos de esta sensación de tensión que nos invade el cuerpo sin tener en cuenta que se trata realmente de una alteración que en casos extremos nos puede provocar la muerte por infarto o causarnos trastornos como la angustia, depresión, fobias, e incluso esquizofrenia.

Así lo explicó a SUMEDICO el psiquiatra Alejandro Nenclares Portocarrero (*) al explicar que el estrés no es sólo una condición emocional, sino implica una reacción del cuerpo frente a una situación que rompe su equilibrio físico y mental. Al perderse el balance, nuestro organismo libera diversas hormonas que nos pone en alerta.

“Puede ser por estar sometido a una cirugía, a una actividad física muy intensa, muy demandante, o bien una situación de peligro”, acotó el especialista al apuntar que el estrés se divide en crónico y agudo.

Del que menos se habla es del estrés agudo, provocado por una situación que pone en riesgo nuestra integridad física, comentó el especialista:.

“En este tipo de situaciones el estrés es necesario para sobrevivir, pues pone en marcha mecanismos que nos permiten enfrentar situaciones adversas, como huir de un animal, buscar protección en momentos de un temblor.

“Si un perro te muerde, el estrés hace que el cuerpo dispare reactivos como el que se acelere la frecuencia cardiaca para poder correr más rápido; las pupilas se dilatan para ampliar el campo visual; cambia la circulación sanguínea para evitar una hemorragia a causa de la herida; etcétera”.

Entre las reacciones por estrés agudos, se encuentran:

  • Sudoración
  • Boca se reseca
  • Temblores en las extremidades
  • Sensación de opresión en el pecho
  • Dolor de cabeza súbito e intenso
  • Aumento de la presión sanguínea y frecuencia cardiaca
  • Urgencia por orinar o evacuar
  • Detención del sistema digestivo, porque la sangre se va a las vísceras

En personas que tienen enfermedades coronarias, estos casos de riesgo o bien en momentos de un gran enojo, en los cuales se aumenta severamente la presión sanguínea, se puede presentar un infarto. 

De la tensión a la esquizofrenia

El otro tipo de estrés es el crónico, el cual también genera una reacción hormonal, pero no es aguda, es decir la secreción de hormonas se mantiene constante, precisó el doctor Alejandro Nenclares.

Sin embargo, esto no quiere decir que los riesgos sean menores, acotó, por el contrario, la tensión constante deriva en que se emitan constantemente hormonas negativas, como es el cortisol (hidrocortisona) el cual altera todo el metabolismo de las grasas y predispone a que se eleve el colesterol en las venas, por ende aumenta el riesgo de infarto.

Además, la emisión de hormonas negativas afecta los sistemas inmune, digestivo y otros, por lo que se es más propenso a enfermedades infecciosas o crónicas, como la gastritis y colitis.

Pero además, “el estrés crónico intoxica el cerebro por lo que se pueden desarrollar trastornos como la depresión, ansiedad generalizada, ataques de pánico, alteraciones del sueño, sobre todo insomnio, se puede llegar a desarrollar fobias y hasta esquizofrenia con grados de psicosis en situaciones extremas”, sostuvo el especialista del Instituto de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”.

Entre los síntomas del estrés crónico se encuentran:

Indicó que el estrés puede ser causado por presiones laborales o problemas familiares, llegándose a presentar casos donde la agresión es un factor importante y más si se ha sido objeto de esta desde niño, como es el caso de la agresión intrafamiliar, ya sea física, verbal, emocional o sexual, por parte de los propios padres u otra persona. 

En el caso de que el estrés sea provocado por presiones diarias, es recomendable relajarse con diversas actividades:

  • Lo principal es identificar los límites de cuánto me permito estresarme y hacer a un lado las causas de tensión sin importancia.
  • Realizar ejercicio media hora, por lo menos tres veces a la semana, los más recomendables son natación, yoga y aeróbicos no intensos.
  • Tomarse por lo menos una hora al día para dedicarse a sí mismo, a relajarse con una actividad como escuchar música, dar un paseo, jugar con tu mascota, acudir a actividades culturales
  • Evitar malos hábitos como llevar el trabajo a casa o hacer cosas que no sean urgentes.
  • Si notas que el estrés se ha salido de control y sufres de ansiedad o depresión, lo mejor es acudir de inmediato al especialista.

(*) Alejandro Nenclares Portocarrero, médico cirujano de la Universidad La Salle; especialista en psiquiatría por el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”; integrante de la Asociación Psiquiátrica Mexicana; 1er Lugar en Investigación Clínica 2010 en la Asociación Psiquiátrica de América Latina. Teléfono 55 98 04 11; 50 81 85 34.   


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: