Raros sueños latinoamericanos

La BBC realizó un sondeo entre sus lectores, y encontró que para muchos, el dormir llega a ser una tortura, debido a los trastornos que sufren.

11/12/2012 6:06
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 De acuerdo con un sondeo realizado por BBC Mundo, cada vez hay más personas que tienen problemas para dormir, y estos trastornos del sueño se están convirtiendo en su peor pesadilla.

Según la información recopilada por el medio, en América Latina los problemas más frecuentes son:

  • Apnea
  • Sensación de caída libre
  • Sonambulismo
  • Hablar dormido
  • Sueños con demonios o seres mitológicos

“Muchas veces he sufrido de parálisis del sueño, es un estado de semi-conciencia mientras se duerme en el cual uno intenta moverse y no puede”, contó Eduardo Venegas, desde Los Ángeles, Chile. Este estado va acompañado de “una terrible angustia por la impotencia de no poder moverse y por la preocupación de que uno vaya a dejar de respirar”. Además, en casos extremos puede sentirse una sensación de muerte.

“Cuando uno sufre de parálisis, en ese proceso uno puede también estar soñando, pero siente como si fuera real, es como no saber distinguir el sueño de la realidad”, aseguró Jhonattan Castrillón desde Colombia, a quien esto le ha sucedido por temporadas.

Incluso hay gente que dice ser capaz de verse desde fuera, o “desdoblarse”. “Una vez intente despertarme y llegué a estar con un ojo en el sueño y el otro viendo mi cuarto. En los momentos en que estaba viendo la realidad deseaba mover mi cuerpo para despertarme mejor, pero era como tener un montón de peso sobre todo mi cuerpo y después de un esfuerzo sobrehumano logre mover mi índice un centímetro”, narró Eduardo Antezana desde Perú.

En cuanto al síndrome de cabeza explosiva o sensación de caída libre, los lectores compartieron:

“Hace dos semanas cuando trataba de dormir, me desperté con una explosión muy grande. Me incorporé de la cama y me di cuenta que nada había sucedido”, explicó Daniel Rivas Alvarado, desde El Salvador.

Este sentimiento estruendoso puede ir acompañado con imágenes igual de perturbadoras, como las que vivió Eduardo, de La Plata, Argentina. “Una vez me desperté con un fuerte dolor de cabeza e imágenes que se sucedían sin cesar en mi mente. Como si estuviera frente a muchos televisores que constantemente cambiaban de imagen en menos de un segundo. Pensé que mi cabeza iba a explotar, no podía detenerlo”, describió.

Mientras que en los casos de sonambulismo, Paula de Medellín en Colombia, indicó que “Hace poco, estando dormida, cambié la contraseña de ingreso a mi portátil. Me di cuenta al día siguiente, pues no pude ingresar con mi contraseña habitual. No recuerdo haberme despertado y mucho menos haberla cambiado, me tocó llamar a un técnico y la única explicación que me dio fue ésta”.

“Mientras dormía sentía que caía a un precipicio, la sensación era muy real, aunque seguía en cama”, explicó Gonzalo Benites, de Lima, Perú.

Algunos son abismos sin fondos, como los que sueña Eliomar Delgado. En mi desespero por no caer trato de aferrarme a algo y despierto con un salto en la cama y aferrado a las sabanas”. Otros, simples tropiezos, como Marco Saucedo, de Santa Cruz de la Sierra. “Justo cerca de quedar dormido, siento o sueño que me tropiezo o caigo, y doy un salto en la cama”, narró.

¿Pero qué hay de quienes hablan, balbucean y hasta gritan cuando duermen?, en este caso los lectores compartieron: “Cuando tengo pesadillas grito y lanzo aullidos como un lobo herido, a veces mi propio aullido me despierta. Mi novio y familia me han escuchado, es fuerte el sonido”, explicó Rocío Villegas, desde Puebla en México.

En algunos casos, no sólo un integrante de la familia sufre de trastornos de sueño. “A mi esposa le sucede que habla dormida y ronca”, contó Rigoberto, desde Colombia, quien también suele llamar personas mientras duerme. Y a su hijo también le pasa lo mismo.

Diversos son los temas de los conversadores nocturnos. Hay algunos como William Villacrez de Perú, quien suele conversar cosas que le sucedieron durante el día y otros, como Ricardo Miró, quienes hablan fuerte “diciendo incoherencias, sin ningún motivo aparente”.

Y finalmente los demonios del sueño, son de los más raros que alguien puede experimentar y la BBC recopiló que:

Pedro Abreu fue monaguillo en sus años de juventud. Y todos los fines de semana tocaba las campanas de la iglesia El Carmen en Jarabacoa. “Mi hermano mayor y mi madre me cuentan que en ocasiones me levantaba y me dirigía a la puerta, a fin de ir a tocar las campanas, siempre durmiendo. Nunca recordé que me despertaran, me tomaban de las manos y me llevaban de nuevo a la cama”, dijo.

Otros sueños no son tan nostálgicos. Como el que por años tuvo Lorena, de Chile, quien asegura que reiteradamente soñaba con un duende que intentaba subir a la cama y matarla. “Podía sentir sus manos tratando de escalar y su peso cuando subía hasta mi pecho”.

Asesinados o asesinos, hay otros lectores que se han levantado a medianoche a “dispararle” a sus compañeros de habitación. “Yo duermo en una habitación con dos hermanos más, y en una ocasión uno de ellos me dijo que de estar durmiendo profundamente me desperté y le apunté con los dedos como si tuviera un arma en la mano”, relató Angel Ledesma de Paraguay. (BBC)


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