Hambre física vs hambre emocional

Con hambre física no experimentas culpa después de comer; estás cumpliendo con una necesidad fisiológica.

04/10/2017 8:09
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relación con los alimentos

De acuerdo con Herman & Polivy, existen 3 componentes individuales que influyen en la elección de nuestros alimentos: conductual, cognitivo y afectivo.

La relación con los alimentos y comer por emociones son dos temas relevantes para las personas interesadas en controlar su peso, ya sea con fines estéticos o de salud, sin embargo conocernos a nosotros mismos a través de nuestra alimentación es clave para entender nuestras decisiones alimentarias.

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De acuerdo con un estudio publicado por la Universidad Complutense de Madrid,  conocer nuestra relación con los alimentos, es decir nuestra comida y emociones, permite formular mejores estrategias para el control de peso corporal y el apego al tratamiento nutricional.

Relación con los alimentos y comer por emociones

En este sentido, te presentamos 8 claves para diferenciar fácilmente el hambre física del hambre emocional y mejorar tu relación con los alimentos.

1. Duración. El hambre física se establece de forma gradual, mientras que el hambre emocional se establece repentinamente.

2. Saciedad. Con hambre física, dejarás de comer cuando te sacies, con hambre emocional, seguirás comiendo, aunque exista saciedad.

3. Selección de alimentos. El hambre física se satisface con cualquier alimento, mientras que el hambre emocional busca satisfacerse con alimentos específicos (el famoso antojo).

4. La culpa. Con hambre física no experimentas culpa después de comer; estás cumpliendo con una necesidad fisiológica, mientras que con hambre emocional, terminas de comer y llega la culpa.

5. Anatomía. El hambre física se siente en el estómago, el hambre emocional se siente arriba del cuello.

6. Toma de decisiones. El hambre física tiene relación con la planeación, con decisiones informadas y atención, mientras que el hambre emocional se relaciona con elecciones automáticas y distraídas.

7. Satisfacción. El hambre física es paciente para satisfacerse, mientras que el hambre emocional busca ser saciada con urgencia.

8. ¿Cuerpo o mente? El hambre física responde a necesidad física, el hambre emocional se vincula con emociones alteradas.

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De acuerdo con Herman &  Polivy, existen 3 componentes individuales que influyen en la elección de nuestros alimentos: conductual, cognitivo y afectivo y es que tanto las emociones pueden influir en la conducta alimentaria, como la alimentación puede influir en tu estado de ánimo.

¿Relación con los alimentos? Recuerda que la actitud que tienes antes o después de comer es relevante para entender tu relación con los alimentos; las emociones que experimentas desde que preparas la mesa, hasta que terminas tus alimentos.


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