Respaldo familiar, esencial ante un fallecimiento

Experta señala cuáles son los puntos básicos que se deben atender cuando un niño pierde a sus padres, abuelos o hermanos.

01/09/2011 11:16
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Si bien la ausencia de un ser querido es dolorosa para cualquier persona, lo es aún más para un niño que pierde a sus padres cuando aún no comprende del todo el concepto de la muerte. 

Cuando un menor enfrenta el fallecimiento de los padres o los abuelos, o incluso algún hermano, es necesario que los familiares cuenten con los elementos necesarios para respaldarlo, señaló a SUMEDICO la enfermera Erika Flores Espinoza, responsable de la Clínica de Tanatología Hospital General de Zona No. 24 del IMSS.

Es por ello que se deben de atender puntos básicos, explicó la experta:

Ser honesto.- Es muy importante que una persona apegada al menor le comunique de inmediato lo sucedido, porque él lo percibe de alguna forma y postergar el anuncio sólo le provoca mayor ansiedad; además existe el riesgo de que se entere por una vía equivocada. Se debe de tener mucho contacto, como un fuerte abrazo, pues será la mejor forma de consolarlo.

No saturarlo de información.- Se le debe de explicar lo elemental, no invadirlo con mucha información y sólo responder, de la forma más sencilla y clara, con prudencia, a lo que pregunte.

Respetar su duelo.- Si el niño quiere estar en silencio o permanecer solo, se le debe de permitir, es parte de su duelo. En caso de que el menor pretenda alguna forma de despedida, se le debe permitir, en principio permitiéndole estar en los ritos funerarios, lo cual en ocasiones se le impide en un mal entendido sentido de protección.

También es posible apoyarlo con otras formas, como el que escriba una carta dirigida a su papá, mamá o abuelo fallecido, que puede “enviarle” a través de un globo, un barquito de papel en el mar o un río, etcétera.

No hacer de la muerte un castigo.- Ninguna pérdida duele tanto como cuando se hace de la muerte un castigo, con frases como “se murió porque bebía mucho” o “fumaba demasiado”, o “es que se portaba mal”.

Mantener la imagen de sus seres queridos.- Es básico para la estabilidad del menor explicarle que sus padres o abuelos se murieron, pero no por ello los dejaron de querer.
También se deben evitar y rechazar comentarios como el que “es que ya no tiene papá” o “ya no tiene mamá”, porque esto es como un estigma de que es un niño diferente a los otros. “Esto no es así, sí tiene papá o mamá, ausente porque está muerto, pero que lo amó hasta el último día de su vida”, enfatizó la tanatóloga Erika Flores.

Enséñele que la muerte es natural.- Se le debe explicar que la muerte es universal, pues todo ser vivo va a morir y no está relacionado con nacionalidad, edad, credo, etcétera.
De igual forma se le debe precisar que es irreversible, quienes fallecen no regresan y esto está relacionado a una cuestión de función, el cuerpo dejó de funcionar y nadie tiene la culpa de ello, pues la muerte se da por causalidades, como un accidente, enfermedad o agresión. 

Aspectos a considerar acorde a su edad:

De 2 a 6 años son totalmente fantasiosos y no tienen desarrollado como tal el concepto de tiempo y muerte, por ejemplo, explicó la especialista Erika Flores, “es muy fácil que tomen literal que su papá se fue al cielo, entonces ellos pueden creer que cuando aburra va a regresar, por ello, en ciertos momentos, con el poder de su mente, imaginan que hablan o juegan con ellos. Esta es una actitud normal”.

Los niños de 6 a 9 años, son más temerosos, sienten que la muerte es contagiosa por tanto el apoyo debe ser sumamente amoroso.

De 9 a 12 años comienzan a presentarse signos de juicio y preguntan las causas de la muerte, debe responderse muy claramente. Debe considerarse además, apuntó Erika Flores, que comienzan a presentarse signos de doble moral, derivada del estilo de vida del menor, por lo que se le debe enseñar a respetar y no pretender sacar ventaja de un ser querido, por ejemplo, si fallece el abuelo debe atender a su abuela porque en verdad lo sienta, no por esperar una “recompensa” de parte de ella.

(*) Enfermera Rocío Erika Flores Espinoza, tanatólga certificada por el Seguro Social, responsable de la Clínica de Tanatología Hospital General de Zona No. 24. E-mail: erica_tempatos9@hotmial.com; teléfono: 044-55-32 05 27 82 


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