Robots magnéticos para tratar el cáncer

Con el dispositivo, se ataca únicamente al tumor sin dañar a los otros tejidos

16/02/2017 11:40
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Para tratar el cáncer, comúnmente se utilizan quimioterapias, cirugía o ahora la inmunoterapia; sin embargo hay otra opción que promete ser altamente efectiva: robots microscópicos controlados magnéticamente que se incrustan en el cuerpo.

En los últimos diez años, los científicos han demostrado que se pueden manipular las fuerzas magnéticas para guiar dispositivos electrónicos incrustados en el cuerpo. Un ejemplo, es el caso donde se utilizaron estas fuerzas para maniobrar un catéter en el corazón.

Ante los buenos resultados que se han obtenido con esta técnica, los especialistas han decidido utilizarla en pacientes con cáncer, aunque el único inconveniente es poder guiar individualmente a los dispositivos para que cada uno se mueva en su propia dirección y velocidad.

Una nueva posibilidad

Para resolver esto, los científicos han desarrollado una forma de controlar magnéticamente cada miembro de los dispositivos para realizar tareas únicas y especificas que ayuden a tratar el cáncer.

“Nuestro método puede permitir manipulaciones magnéticas complejas dentro del cuerpo humano”, indica Jürgen Rahmer, físico en Philips Innovative Technologies en Hamburgo y líder el proyecto.

Primero, los científicos crearon una serie de pequeños tornillos magnéticos y posteriormente, utilizaron un fuerte campo magnético para congelar los grupos de tornillos.

“En pequeños y débiles puntos dentro del potente campo magnético, los tornillos están libres de moverse. Poner un campo magnético rotativo relativamente débil, podría hacer girar libremente a estos tornillos”, indicaron los investigadores.

Al probarlo, se otuvieron buenos resultados.

Los usos de los tornillos

Los investigadores explicaron que uno de los principales beneficios de este procedimiento es inyectar píldoras microscópicas en el cuerpo de los pacientes con cáncer, lo que ayudaría a colocarlas exactamente dónde está el tumor sin dañar a los tejidos sanos y reduciendo los efectos secundarios.

Añadieron que una vez que las píldoras estarían hechas de un material metálico que evita que la radiación de escape y una vez que estas entreguen las dosis, se pueden cambiar utilizando imanes.

Otra aplicación puede ser para los implantes que deben cambiarse cada cierto tiempo. A medida que el paciente mejora, se pueden utilizar los campos magnéticos para alterar su forma y así puedan adaptarse mejor al cuerpo.

Los investigadores indicaron que en el futuro, esperan desarrollar aplicadores de campos compactos y magnéticos para controlar los robots diminutos y utilizar tecnologías de imagen como las máquinas de rayos X o escáneres de ultrasonidos.

(Con información de Live Science)


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