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Náuseas y vómito

Definición

Náusea es la sensación de tener la urgencia de vomitar. Vomitar es forzar los contenidos del estómago a subir a través del esófago y fuera de la boca.

Consideraciones

El cuerpo tiene unas cuantas formas importantes de responder ante una amplia y siempre cambiante variedad de irritantes e invasores. El estornudo expulsa los intrusos de la nariz, la tos desde los pulmones y la garganta, la diarrea desde los intestinos y el vómito desde el estómago.

El vómito es una acción forzada que se realiza por medio de una contracción fuerte y hacia abajo del músculo del diafragma. Al mismo tiempo, los músculos abdominales se tensan súbitamente contra un estómago relajado con un esfínter gastroesofágico abierto. Los contenidos del estómago son impulsados hacia arriba y hacia fuera.

Como parte de un reflejo corporal, se puede producir más saliva justo antes de vomitar.

El vómito es un reflejo complejo y coordinado orquestado por medio del centro del vómito localizado en el cerebro y responde a señales provenientes de:

  • La boca, el estómago y los intestinos.
  • El torrente sanguíneo que puede contener medicamentos o infecciones.
  • Los sistemas de equilibrio en el oído (mareo).
  • El cerebro mismo, incluyendo vistas, olores o incluso pensamientos alterados.

Una variedad sorprendente de estímulos pueden desencadenar el vómito, desde migrañas hasta cálculos renales. Algunas veces, el simple hecho de ver a alguien vomitando hace que se desencadene el vómito en uno, en un esfuerzo del cuerpo por protegerlo de una posible exposición al mismo peligro.

El hecho de vomitar es extremadamente común y casi todos los niños vomitarán varias veces durante su infancia. En la mayoría de los casos, se debe a una infección gastrointestinal viral.

Los buches o la regurgitación suave de los contenidos estomacales hacia arriba y fuera del estómago, algunas veces con un eructo, son un proceso completamente diferente. Algo de regurgitación es normal en los bebés y generalmente mejora en forma gradual con el tiempo. Si la regurgitación empeora o es más frecuente, se podría tratar de la enfermedad del reflujo. Hable con el pediatra acerca de esto.

La mayor parte del tiempo, las náuseas y el vómito no requieren atención médica urgente. Sin embargo, si los síntomas continúan durante días, si son severos o si usted no puede retener ningún alimento o líquido, puede padecer una afección más grave.

La deshidratación es la mayor preocupación en la mayoría de los episodios de vómitos. La rapidez con la cual uno se deshidrata depende de la talla, la frecuencia de los vómitos y si también tiene diarrea.

Causas

Las siguientes son posibles causas de vómito:

  • Infecciones virales
  • Medicamentos
  • Mareo o cinetosis
  • Migrañas
  • Náuseas del embarazo
  • Intoxicación alimentaria
  • Alergias a los alimentos
  • Tumores cerebrales
  • Quimioterapia en pacientes con cáncer
  • Bulimia
  • Alcoholismo
  • úlcera péptica en la salida del estómago (píloro)

 

éstas son posibles causas de los vómitos en bebés (0 a 6 meses):

  • Estenosis pilórica congénita: una constricción de la válvula de salida del estómago. En este trastorno, el bebé vomita con fuerza después de cada comida, aunque por lo demás parece estar saludable.
  • Alergias a los alimentos o intolerancia a la leche.
  • Gastroenteritis (infección del tubo digestivo que suele causar vómitos con diarrea)
  • Reflujo gastroesofágico
  • Error innato del metabolismo
  • Tamaño inapropiado del orificio del biberón que lleva a una alimentación excesiva
  • Infección, con frecuencia acompañada de fiebre o rinorrea
  • Obstrucción intestinal, evidenciada por ataques recurrentes de vómitos y llanto o gritos, como si el bebé sintiera un gran dolor
  • Ingestión accidental de un fármaco o tóxico

Llame al médico de inmediato o lleve al niño a un servicio de urgencias si se sospecha intoxicación o ingestión de drogas.

Cuidados en el hogar

Es importante permanecer hidratado. Ensaye con pequeñas cantidades permanentes de líquidos claros, como soluciones electrolíticas. Otros líquidos claros, como agua, gaseosa de jengibre o jugos de frutas también funcionan, a menos que el vómito sea intenso o sea el bebé el que esté vomitando.

Para bebés lactantes, la leche materna generalmente es lo mejor. Los bebés alimentados con leche maternizada normalmente necesitan ingerir líquidos claros.

No beba mucha cantidad de una sola vez, ya que estirar el estómago puede hacer que las náuseas y el vómito empeoren. Evite los alimentos sólidos hasta que ya no se haya presentado vómito por 6 horas y luego regrese lentamente de nuevo a una alimentación normal.

Un remedio de venta libre para el estómago a base de bismuto, como el Pepto-Bismol, es efectivo para el malestar estomacal, las náuseas, la indigestión y la diarrea, pero debido a que contiene salicilatos similares al ácido acetilsalicílico (aspirin ), NO se debe utilizar en niños ni adolescentes que pudieran tener o haber tenido recientemente varicela o gripe.

La mayoría de los vómitos provienen de enfermedades virales leves o relacionadas con los alimentos. No obstante, si se sospecha que el vómito proviene de algo serio, es posible que la persona deba ser examinada de inmediato por un profesional médico.

Si usted tiene náuseas del embarazo, pregúntele al médico acerca de los muchos posibles tratamientos.

Lo siguiente puede ayudar a tratar el mareo:

  • Acostarse
  • Antihistamínicos de venta libre (como Dramamine)
  • Los parches cutáneos de escopolamina prescritos (como Transderm Scop) son útiles para los viajes largos, como una travesía por el océano. Colóqueselos de 4 a 12 horas antes de zarpar. La escopolamina es efectiva pero puede producir resequedad en la boca, visión borrosa y algo de somnolencia. Además, es sólo para adultos y NO se debe administrar a los niños.

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) o acuda a una sala de urgencias si cree que el vómito proviene de una intoxicación o un niño ha tomado ácido acetilsalicílico (aspirin).

Llame al médico si la persona:

  • Ha estado vomitando por más de 24 horas
  • Presenta sangre o bilis en el vómito
  • Tiene dolor abdominal fuerte
  • Tiene dolor de cabeza y rigidez en el cuello
  • Presenta signos de deshidratación

Los signos de deshidratación abarcan:

  • Aumento de la sed
  • Micción poco frecuente u orina de color amarillo oscuro
  • Resequedad en la boca
  • Ojos que parecen hundidos
  • Llanto sin lágrimas
  • Pérdida de la elasticidad normal de la piel (si usted se toca o se pellizca la piel ésta no regresa a su posición normal de la manera como usualmente lo hace)

También debe llamar si:

  • Un niño pequeño presenta letargo o una marcada irritabilidad
  • Un bebé está vomitando en forma repetitiva
  • Un niño es incapaz de retener cualquier líquido durante 8 horas o más
  • El vómito es recurrente
  • Un adulto es incapaz de retener líquidos por 12 horas o más
  • Hay una disminución en la micción (incluyendo un bebé que no está mojando la cantidad normal de pañales)
  • Las náuseas persisten por un período de tiempo prolongado (en una persona que no está embarazada)

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

El médico realizará un examen físico, particularmente para buscar signos de deshidratación.

Asimismo, para ayudar a diagnosticar la causa de las náuseas o el vómito, el médico hará preguntas de la historia clínica como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzó el vómito? ¿Cuánto ha durado?
  • ¿Ocurre varias horas después de comer?
  • ¿Qué otros síntomas se presentan? ¿Dolor abdominal, fiebre, diarrea, turgencia deficiente de la piel, otros signos de deshidratación, hinchazón abdominal, dolores de cabeza?
  • ¿Está vomitando sangre fresca? ¿Tiene episodios repetitivos de vómitos con sangre?
  • ¿Está vomitando un material con aspecto de cuncho de café?
  • ¿Está vomitando alimentos sin digerir?
  • ¿Está vomitando material verdoso?
  • ¿Son las náuseas y el vómito tan severos como para causar una pérdida de peso involuntaria?
  • ¿Es un vómito autoinducido?
  • ¿Ha estado viajando? ¿A dónde?
  • ¿Qué medicamentos está tomando?
  • ¿Otras personas que comieron en el mismo lugar presentaron los mismos síntomas?
  • ¿Está o podría estar embarazada?

Los exámenes de diagnóstico que se pueden realizar son:

  • Exámenes de sangre (como un CSC con fórmula leucocitaria, niveles de electrolitos en la sangre y pruebas de la función hepática)
  • Análisis de orina
  • Radiografías del abdomen

Si la deshidratación es grave, se pueden requerir líquidos intravenosos. Esto puede requerir hospitalización, aunque con frecuencia también puede realizarse en un consultorio médico. Los fármacos contra el vómito (antieméticos) pueden ayudar, pero deben usarse sólo cuando los beneficios potenciales superen a los riesgos.

Muchos medicamentos son efectivos para prevenir el vómito. En algunas situaciones, prevenir este síntoma hace que la vida sea mucho mejor.

 

Actualizado el 5 de noviembre de 2010

Fuente: Medline Plus

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