“Se puede vivir con VIH y ser pleno”

A Fernando le diagnosticaron VIH hace 12 años, tomar los medicamentos le ha permitido controlar la enfermedad.

28/11/2015 7:11
AA

Se levanta todos los días a las seis de la mañana, cumple su rutina de aseo diario, desayuna y sale a enfrentar el día con la mejor de sus sonrisas. “Me veo al espejo y sonrío, por muy mal que me haya ido un día antes, yo festejo todos los días que estoy vivo”, su voz se escucha segura del otro lado del teléfono, Fernando, es un administrador de empresas que vive con VIH desde hace 12 años.

“Cuando me dijeron lo que tenía, no lo creí. La verdad lo primero que pensé fue: pero si yo no soy gay, pensé que se habían equivocado, ese no era yo, era el resultado de otro”.

A partir de ese momento, el proceso no fue fácil, de la negación pasó al enojo y después se deprimió, ya habían pasado seis meses cuando una recaída de salud lo hizo reaccionar.

“Yo no me quiero morir, pensé y fue cuando me di cuenta que tenía que seguir el tratamiento que me había recomendado el médico, empecé a tomar mi cóctel de medicamentos, me acerque a algunos grupos de ayuda y ahí fue cuando entendí que el Virus de Inmunodeficiencia Humana lo puede contraer cualquier persona, no sólo la comunidad homosexual está expuesta, estamos expuestos todos los que no tomamos las precauciones debidas cuando tenemos una relación sexua o cuando las personas que tienen una adicción comparten agujas”.

Esa etapa Fernando prefirió vivirla solo, no sabía cómo hablar con sus amigos, con su familia. “El diagnóstico te provoca un shock y cuando me dijeron que tenía que llamar a mis parejas sexuales para avisarles, para que se hicieran la prueba, es algo muy difícil, fue entonces cuando contacté a una de mis mejores amigas y fue ella quien me ayudó, quien me apoyó y quien estuvo conmigo, eso es algo que siempre le voy a agradecer”.

El Virus de Inmunodeficiencia Humana se transmite a través del contacto con sangre o fluidos infectados, especialmente por mantener relaciones sexuales sin protección o por compartir agujas con un portador.

“Yo mantuve relaciones sexuales sin usar protección”, el recuerdo es amargo se nota en su voz. “Tuve una noche de pasión con una sexoservidora y le pedí no usar condón. Nunca pensé que podía contraer una enfermedad y mucho menos que esa enfermedad fuera VIH”.

La etapa dura pasó y su propósito principal fue uno. “Yo no quería sobrevivir, yo quería vivir, disfrutar y no lamentarme. Así que voy periódicamente al médico. Todo puede pasar, menos dejar de tomarme mis medicamentos. Sé que dependo de ellos para mantenerme bien, para poder seguir haciendo todo lo que me gusta. Me convertí en amante del ejercicio, me gusta correr, me gusta bailar y convivir con la gente, son cosas que no voy a dejar de hacer nunca”.

Fernando es una de las 225 mil personas que son portadores del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) en México, vive en el Distrito Federal, la ciudad donde se registraron los primeros casos de Sida en 1983.

Una persona con VIH que no se trata, ya sea porque no tiene acceso a los medicamentos, porque desconoce que es portador o porque no tiene apego al tratamiento, está en riesgo de desarrollar el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida).

Entre 1981 y 1996, la expectativa de vida de una persona con VIH era de 18 meses. Actualmente, el tratamiento con medicamentos combinados permite tener una vida larga siendo portador, sin desarrollar Sida.

“Tengo una vida plena, tener VIH ya no es una sentencia de muerte si tomas los medicamentos”, dice Fernando, quien actualmente es un profesional exitoso con una vida personal estable.

“Tengo mis altas y mis bajas, en el trabajo y en mi vida amorosa, pero soy una persona que trata de sacar lo mejor de cada momento”.


Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: