The Economist evaluó a México en control del cáncer

El reto que plantea el cáncer en México se ilustra bien con la información que ha dado el Instituto Nacional de Cancerología

29/06/2018 4:33
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control del cáncer

En una evaluación realizada por la Unidad de Inteligencia de The Economist sobre el Control del Cáncer, México obtiene una calificación de 17 de un total de 30 puntos posibles, con mala evaluación por el bajo presupuesto que se destina al sector salud, la fragmentación del sistema, y la falta de personal especializado, cobertura de radioterapia adecuada y disponibilidad de los tratamientos más nuevos e innovadores.

Se destaca que hay rezagos en materia de registro y la ausencia de un plan de control del cáncer.

La Unidad de Inteligencia creó un método para hacer esta evaluación que abarca las políticas y programas diseñados para reducir la desigualdad en el acceso a la atención del cáncer en 12 países de América Latina.

El reto que plantea el cáncer en México se ilustra bien con la información que ha dado el Instituto Nacional de Cancerología: cada año se detectan 195 mil nuevos casos y la mortalidad es del 68.9%. El 70% de los pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas y el cáncer representa el 13% del total de las muertes prematuras en México.

Reporte sobre el control del cáncer en México

En el reporte de la Unidad de Inteligencia de The Economist, referido a México, se señala que hay varios obstáculos para el progreso en nuestro país.

Se menciona que el gasto en salud por cuenta propia de los pacientes es elevado al llegar al 44% del gasto total en salud, según información de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2014. En tanto, el promedio general en América es de 13.7% y en el mundo es de 18.2%.

También hace notar que el gasto gubernamental en salud es relativamente bajo. Aunque el reporte menciona información de 2014, el último dato disponible del Inegi lo sitúa en 5.6% respecto del PIB en 2016, lo cual sigue siendo limitado en comparación con el promedio de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), que es de 7.7.

Por otra parte ven como problemático que en México coexistan 5 sistemas de salud (IMSS, ISSSTE, SS, Pemex, Sedena), lo cual “genera una serie de incongruencias. Cada uno tiene niveles y precios de atención diferentes y los servicios se prestan a través de redes independientes de hospitales y centros de tratamiento, los cuales tienen cada uno su propio sindicato”.

El reporte observa que México posee un registro de cáncer basado en lo que reportan los hospitales, lo cual resulta muy limitado. El Congreso mexicano ya aprobó la creación del Registro de Cáncer, pues es necesario tener un registro basado en la población.

Felicia Knaul, quien es experta en sistemas de salud latinoamericanos de la Universidad de Miami y fundadora de la organización “Tómatelo a pecho”, es citada en el reporte diciendo que es preciso contar con datos nacionales más exhaustivos no sólo para llevar un seguimiento de los casos nuevos y evaluar la prevalencia, sino también para apoyar el trabajo de incidencia política.

“Para ser eficaz, la incidencia política debe basarse en evidencias, además de las aspiraciones y la inspiración, y es esa combinación la que ayuda a lograr cambios focalizados en los sistemas de salud”.

Pocos médicos especializados

Otro de los temas que se destaca como obstáculo es la falta del recurso humano especializado disponible. Aunque se citan cifras de 2014, las de 2016 que ha ofrecido el Consejo Mexicano de Oncología siguen siendo muy bajas: en ese año sólo había 383 oncólogos médicos, 864 cirujanos oncólogos y 237 radio oncólogos.

El doctor Alejandro Mohar, ex director del Instituto Nacional de Cancerología comentó a la Unidad de Inteligencia que en el InCan están trabajando para tener un programa para todo el país para establecer programas de oncología. En ese hospital había 200 médicos residentes que se graduarían en diferentes áreas de la oncología, pero reconoció que es insuficiente en un país de 120 millones de habitantes, “con una población que envejece rápidamente y con factores de riesgo cada vez mayores”.

Otro de los problemas detectados es que México tiene dificultades para brindar una cobertura adecuada de radioterapia, pues apenas es del 69.8%, según el Atlas del Cáncer.

“Esto se encuentra por debajo del promedio de los países de América Latina, que es de 74%”. En el sector público sólo hay 32 unidades de radioterapia.

“En cuanto a tratamiento, hay disparidades regionales y relacionadas con los ingresos. Aquellas personas que viven y trabajan en la Ciudad de México y en otros centros urbanos importantes reciben niveles de atención similares a los de Estados Unidos o Canadá. No obstante, las comunidades pobres, rurales e indígenas sufren”.

De acuerdo con el doctor Mohar, ello es una de las razones por las que hay tantos pacientes en etapas avanzadas del cáncer cuando se les diagnostica la enfermedad. El InCan ha señalado que el 70% de los casos llegan en fases muy avanzadas y por ello es muy alta la mortalidad.

En materia de medicamentos, “en México se encuentran disponibles los fármacos más antiguos contra el cáncer”. De acuerdo con el reporte, todavía no se ofrecen los tratamientos más nuevos ni los más innovadores contra el cáncer de pulmón (sólo uno de los 3 más nuevos y ninguno de los más innovadores” que se incluyeron en el estudio.

El reporte destaca que un plan nacional del cáncer “que está en desarrollo en este momento”, otorgará un marco de trabajo para abordar los retos a los que se enfrenta el país.

“Según el doctor Mohar, dado que la población está envejeciendo, que hay mayores factores de riesgo y que el presupuesto es limitado, este plan será una herramienta clave (…) Gracias a una sólida voluntad política y un claro reconocimiento de sus desafíos, México está bien posicionado para lograrlo”, indica el reporte.

Áreas donde hay progreso

El reporte señala que el impuesto al tabaco y a las bebidas azucaradas han tenido resultados promisorios con la caída de 7.6% de las ventas de ese tipo de bebidas en dos años.

También hay una prueba disponible de Papanicolaou y México cuenta con planes nacionales para las enfermedades no transmisibles y el cáncer de mujeres.

Destaca el sistema de atención médica financiado con fondos públicos lo cual ha permitido disminuir el porcentaje de pacientes que abandonaban el tratamiento. En la Ciudad de México antes desertaba el 30% de los enfermos a los 12 meses. El doctor Mohar indicó que 3 años después de que el Seguro Popular empezara a cubrir el cáncer de mama el porcentaje se redujo a sólo el 5%.

Y en general, ente el 50 y 60% de los pacientes con cáncer cuenta con una cobertura total.

“El fondo para enfermedades de alto costo del Seguro Popular cubre cáncer de mama, cuello de útero, colon, próstata, testículos y ovarios pero ninguna de las otras formas principales de la enfermedad, como el cáncer de pulmón, de estómago o de hígado. Las personas que desarrollan los tipos de cáncer que no están cubiertos siguen afrontando costos que pueden llevarlas a la ruina”, cita el estudio.


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