“Tips” para evitar la obesidad en tus hijos

Para evitar la obesidad, el IMSS recomienda llevar a tu hijo a revisión general cada dos meses desde su nacimiento.

01/07/2011 10:14
AA
La obesidad es un problema de salud que debe de cuidarse desde el momento del nacimiento de tu hijo y durante todo el primer año de su vida, por lo cual el IMSS aconseja que lo lleves cada dos meses con el médico familiar o el personal de enfermería de tu clínica, para que lo pesen y lo midan para vigilar su crecimiento y desarrollo.
 
Del primero al segundo año de edad, la medición debe hacerse cada seis meses y a partir de los dos años, se realiza en forma anual. 
 
El crecimiento es un aumento continuo del peso y del tamaño de tu niño y está muy relacionado con su estado nutricional, es decir, un niño que se alimenta bien, tiene un crecimiento adecuado, y uno desnutrido, normalmente es de estatura pequeña y de bajo peso. Cuando la alimentación se da en exceso y no es equilibrada, en cuanto a los nutrientes que necesita de acuerdo con su actividad física, se presenta sobrepeso y obesidad, que constituyen graves problemas nutricionales en los niños menores de diez años. 
 
En la etapa de desarrollo es indispensable que hagan tres comidas al día. Es importantísimo que vayan a la escuela desayunados porque su cerebro requiere de glucosa para su activación y esto ayude al aprendizaje, la atención y la memoria.
 
Administración de Vitamina A
A partir del sexto mes de vida, su hijo necesita recibir vitamina A dos veces al año, especialmente si viven en localidades consideradas de riesgo, por sus condiciones sociales y de salud, por lo que es necesario que durante las semanas nacionales de salud, acuda a su unidad médica, al servicio de medicina preventiva y ahí le informarán si a su niño se le debe administrar la vitamina A.
 
Esta vitamina es necesaria para el crecimiento y desarrollo de los niños, los protege de infecciones respiratorias y además previene  una enfermedad llamada “ceguera nocturna”.
 
Administración de Hierro
El hierro es un elemento necesario para evitar que los niños padezcan anemia; cuando falta, están pálidos, no crecen bien, se enferman más y se afecta su desarrollo intelectual.
 
Cuando los niños nacen con bajo peso, menos de 2.5 kg, necesitan tomar hierro a partir de los dos meses de edad; los niños con peso normal al nacer lo requieren a partir de los cuatro meses. Llévelo con el médico familiar para que le indique cómo debe administrarle el hierro; para que estos tratamientos sean útiles, deben darse por lo menos durante tres meses.
 
Desparasitación intestinal
La presencia de parásitos (organismos que viven a expensas de otros seres vivos) ocasiona graves daños a la salud, tales como: anemia, desnutrición, enfermedades del estómago, intestino y colon.
 
Estos parásitos causan molestias como dolor de estómago, diarreas y sangrados, así como debilidad e impiden el crecimiento y desarrollo de los niños en forma adecuada. Se encuentran, generalmente, en la materia fecal humana, que al contaminar el agua, suelo y otros objetos que entran en contacto con alimentos, provoca que se reinicie otro ciclo de contagio entre las personas.
 
Además, cuando una persona que tiene parásitos no se lava las manos antes de comer, después de ir al baño o para preparar alimentos, perpetúa la transmisión y el contagio a otros.
 
En forma similar a la administración de vitamina A, la desparasitación intestinal se realiza dos veces al año, durante las semanas nacionales de salud, sólo en zonas de riesgo, y consiste en que a los niños de dos a nueve años les den a tomar una dosis pediátrica de albendazol en suspensión, medicamento que ayudará a eliminar los parásitos intestinales que pueda tener.
 

Tags

Agregue su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada

Iniciar Sesión

Si todavía no tienes cuenta con nosotros:

Recupera tu cuenta

Sexo

Elige los temas que te interesan: