Tres factores de riesgo para la maternidad

Especialistas alertan que los tratamientos para tratar de tener hijos pueden fallar debido a la obesidad, el tabaquismo y los plaguicidas.

05/04/2013 12:49
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Abordar el tratamiento de pacientes de fecundación artificial desde una visión multidisciplinar, es indispensable para lograr mejores tasas de embarazo, indicaron expertos en medicina reproductiva en el V Congreso de reproducción asistida internacional IVI, que se celebra en España.

La etapa preconcepcional tiene una gran influencia sobre los resultados del embarazo y sobre el estado de salud a largo plazo, por lo tanto debe ser tenida en cuenta a la hora de planificar tratamientos de fertilidad, aseguraron.

El director médico del Grupo IVI, Antonio Requena comentó que “la nutrición, la contaminación ambiental así como el tabaquismo y la obesidad afectan no sólo al sistema reproductor humano, sino también a la salud de los descendientes a corto y a largo plazo”

En este sentido, los expertos señalaron que la obesidad no sólo afecta a la mujer en el embarazo y post-embarazo, sino que es un factor de riesgo importante para las enfermedades crónicas, como la enfermedad cardiovascular, síndrome metabólico y diabetes tipo II, en la adolescencia y la edad adulta de los hijos.

Además, las probabilidades de que los hijos tengan sobrepeso y sean obesos aumentan en un 40% y un 26% respectivamente, a la edad de 16 años, explicó Sergio Soares, director de la clínica IVI Lisboa, en la presentación del Congreso.

En su exposición, Soares ha expuesto como la obesidad femenina está relacionada con resultados adversos fetales y neonatales; tales como sufrimiento fetal, hipoglucemia, ictericia o malformaciones congénitas —e incluso el riesgo de muerte fetal— estimado como el doble en las mujeres obesas, que las mujeres de peso normal.

Encontró también que las madres que fuman más de 10 cigarros al día durante el embarazo influyen de forma directa en la salud de sus pequeños, pudiendo provocar en los hijos varones una reducción en la concentración de esperma del 20 al 48% en comparación con los individuos no expuestos, y una reserva limitada de ovocitos además de infertilidad entre la descendencia femenina.

Según explicó, “las mutaciones en el esperma pueden ser transmitidas a la descendencia como cambios permanentes e irreversibles en la composición genética, y pueden persistir en las generaciones futuras. Por lo que, las consecuencias del hábito de fumar se extienden más allá del fumador a sus descendientes no fumadores”

Razón que lleva a reconsiderar el trato que tiene con sus pacientes los médicos, pues si fuera más cercano, podrían notar si ellos padecen de adicción al tabaco, y canalizarlos a un especialista contra adicciones, o en el caso de obesidad con un nutriólogo, expresaron los especialistas.

Nutrición

Cada año en el mundo alrededor de 8 millones de niños nacen con defectos serios congénitos, de los cuales uno de los factores causantes es la deficiencia de hierro durante el periodo preconcepcional, señaló el Holandés R. Steegers-Theunissen, profesor en Epidemiología del departamento de obstetricia y ginecología y clínica genética del Centro Médico Universitario de Rotterdam.

Los estudios de Steegers-Theunissen revelan que una dieta inadecuada afecta negativamente a la fertilidad y al éxito en los tratamientos de reproducción asistida, así como que la ausencia del uso de suplementos de ácido fólico afecta a la programación del ADN, y a los genes implicados en la maduración y el desarrollo de los gametos, blastocisto y el endometrio.

Por lo que recomendó una dieta rica en colina, metionina y folato (nutrientes que se encuentran en verduras de hojas verdes, legumbres, huevos, carne, pescado y cereales integrales), así como suplementos de ácido fólico, para incrementar las posibilidades de embarazo después de un tratamiento de reproducción asistida.

En cuanto a los agentes externos, los índices de enfermedades endocrinas y trastornos humanos parecen haber aumentado en consonancia con el crecimiento de la industria química,pruebas con personas han llevado a muchos científicos a preocuparse por la capacidad de algunos plaguicidas que pueden tener repercusión en el desarrollo humano.

Los llamados disruptores endocrinos químicos (SAE), son unos de ellos, e interfieren en el funcionamiento normal de las hormonas y son causantes de daños reproductivos y de desarrollo relacionados con alteraciones endocrinas, explicó en su ponencia el doctor Nicolás Olea, Catedrático de Medicina en la Universidad de Granada y Coordinador de Investigación del Hospital Clínico de Granada.

Los especialistas concluyeron, que ante la evidencia científica es importante tener un seguimiento multidisciplinario de los pacientes que desean ser padres, ya que el éxito de un tratamiento de reproducción asistida no sólo se basa en lo innovador del procedimiento, sino también en los agentes externos que influyen en él.(Con información de ABC)


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