Unen esfuerzos contra cirujanos charlatanes

Del total de intervenciones ilegales, más del 60 por ciento traen problemas inmediatos o a mediano plazo a los pacientes.

06/07/2010 9:09
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Regular el servicio que ofrecen estéticas o clínicas de belleza, para evitar que los pacientes pongan en riesgo su vida, es el objetivo de una iniciativa recientemente aprobada en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

A partir del caso de Myriam Yukie Gaona Padilla o Gaona Robles, mejor conocida como “la Matabellas”, quien realizó  cirugías estéticas a aproximadamente mil 500 mujeres, sin ser especialista en esa área, varios han sido las personas que, sin ser profesionales en la materia, se atreven a lucrar con la salud.

Recientemente, la cantante Alejandra Guzmán estuvo al borde la muerte por someterse a tratamientos estéticos en la clínica de Valentina de Albornoz, quien aplicaba productos no autorizados y prestaba un servicio sin contar con las licencias correspondientes por parte de la Secretaría de Salud.

Este caso puso en el reflector la falta de leyes que clarifiquen los asuntos relacionados con la medicina estética y la cosmetología. A partir de esto, la diputada priista, Alicia Téllez, promueve la realización de una serie de modificaciones a la Ley de Salud capitalina, -ya aprobada por la Comisión de Salud-,  en las que se estipula que las clínicas de belleza y de cirugía estética deberán contar con médicos titulados, a fin de hacer dicho tipo de operaciones.

Protección a pacientes y profesionales

La doctora miembro de la Sociedad Mexicana Científica de Medicina Estética, María Rosalba Carvajal Martínez, consideró que la aprobación en la ALDF de dicha ley “debe ser un espejo en cada uno de los estados del país, a fin de garantizar a los pacientes una atención médica de alta calidad y con toda la garantía, de hecho, en el Congreso de Puebla ya existe una iniciativa al respecto y no tardan en presentarse propuestas similares en entidades fronterizas con Estados Unidos. Pero además, con esto se  brinda protección a los profesionales del a cirugía estética, pues  existe mucha charlatanería que ha puesto en riesgo esta profesión, por sus malas prácticas”.

La doctora Carvajal Martínez recordó  que el camino de la profesionalización de esta rama inició en 1999, cuando un grupo de 30 médicos mexicanos acudió al Máster Universitario en Medicina Estética a la Universidad de Islas Baleares, en Palma de Mollorca, España.

A partir de ello se funda la Sociedad Mexicana Científica de Medicina Estética, representante en México de la Unión Internacional de Medicina Estética (UIME),  la cual actualmente ofrece diplomados con el aval académico de las universidades  Autónoma Metropolitana    (UAM) y Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social, el número de la demanda de métodos de embellecimiento ha aumentado en un 80 por ciento. En tanto, la Secretaría de Salud ha informado que México ocupa el segundo lugar en número de cirugías estéticas en América Latina, sólo después de Brasil, siendo las más frecuentes las cirugía de nariz, implantes mamarios y la liposucción, mientras que las menos frecuentes son los rellenos de pantorrillas o glúteos.

Haciendo diferencias

En entrevista con SUMEDICO la diputada Alicia Téllez, habló acerca de la iniciativa de reformas a la Ley  de Salud del Distrito Federal, que impulsó y que tiene el propósito  de que las personas al requerir  de diversos servicios de belleza para mejorar su imagen puedan recurrir a especialistas, médicos  o técnicos debidamente capacitados.

La legisladora señaló que “la diferenciación entre la cirugía estética y cosmética que es invasiva,  que tiene qué ver con inyectar sustancias que son como las mesoterapias, en donde se ponen cosas para delinear los ojos y todo lo que hace que se modifique la estructura física de los seres humanos que no es una cirugía plástica, pero que tiene que ser hecha exclusivamente por médicos generales que sean certificados  en esta actividad”.

Por otro lado, se encuentra la cirugía estética, que implica hacer una operación, abrir una parte del cuerpo, por ejemplo, una liposucción. En estos rubros también está la estética como actividad externa,  relacionada con tratamientos a través de cremas y sustancias tópicas, pero que tiene qué ver  con el mejoramiento físico exterior de las personas.

Las clínicas médicas de belleza, centros de mesoterapia y similares (establecimientos dedicados a la aplicación de procedimientos invasivos y modificaciones corporales) serán reguladas en términos de la Ley General de Salud, quedando prohibidas las infiltraciones o implantaciones de sustancias que requieran de intervención médica.

Mientras que los salones de belleza, peluquerías, estéticas, centros de belleza, centros de aplicación de uñas postizas, cabinas de faciales y corporales, entre otros estarán sujetos a las disposiciones de la Ley de Establecimientos Mercantiles, siempre y cuando, al interior de los mismos no se realicen actividades que requieren intervención médica.

Por su parte, cualquier cirugía estética y cosmética relacionada con cambiar o corregir el contorno o forma de diferentes zonas o regiones de la cara o del cuerpo, deberán efectuarse en establecimientos o unidades médicas con licencia sanitaria vigente, atendidos por profesionales de la salud y que se encuentren autorizados por la Secretaría de Salud.

¿Cuál es el propósito de la ley?

La propuesta busca dar claridad y certidumbre  a las personas que se dedican a todo lo relacionado con el embellecimiento físico de la gente.

Por lo que la Ley General de Salud del Distrito Federal en materia de la cirugía plástica, medicina estética y embellecimiento físico tiene objetivos:

• Delimitar lo que concierne a la cirugía plástica, medicina estética y el embellecimiento físico.

• Brindar certeza jurídica mediante una adecuada regulación de ese tipo de actividades y su definición.

• Armonizar los términos empleados para la prestación de esos servicios con la Ley General de Salud, las acciones llevadas a cabo en el H. Congreso de la Unión y la bibliografía existente.

• Otorgar el reconocimiento jurídico adecuado a la medicina estética y al embellecimiento físico, especificando qué tipo de actividades le corresponden a cada una y los diversos requisitos para la prestación de esos servicios tanto de los profesionales que se dedican a esa actividad, como de los establecimientos donde se brinden.

• Finalmente, proporcionar un marco jurídico que evite la práctica clandestina, la prestación de servicios profesionales sin contar con la certificación y capacitación de las autoridades correspondientes, evitando así los posibles riesgos que pueden ocasionarse a la salud.

La ley establece que las autoridades sanitarias pueden realizar la verificación correspondiente para determinar si se emplea algún producto o si se realiza alguna actividad que implique un riesgo sanitario para las personas que acuden, lo que brinda garantías para la protección a sus salud y se evita que puedan realizar otras prácticas que no les corresponden, sobre todo, las intervenciones médicas invasivas.

¿Qué sigue?

Se espera que la ley, hasta ahora aprobada por la Comisión de Salud, pase a la sesión extraordinaria para su aprobación y que de esta manera pueda entrar en vigor en el Distrito Federal.

Además, la diputada busca que, de ser aprobada, sean expertos los que certifiquen el cumplimiento de la ley, ya que al ser temas especializados, se puede prestar a malas interpretaciones y sanciones inadecuadas.

Más adelante, se busca que las estéticas y centros de belleza cuenten con seguridad social y que pueda ser regulada su publicidad, para que cuenten con certidumbre y una  regulación integral. (Con información de Yamel Viloria)
 


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