Vientres de alquiler, un negocio irregular

Mujeres son enganchadas a través de internet, a cambio de rentar su vientre les prometen una vida desahogada en destinos turísticos.

23/09/2015 9:27
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Hay miles de parejas que no pueden tener hijos y ven en la maternidad subrogada, una técnica de reproducción asistida, una opción para formar una familia. 

La mujer que renta su vientre acepta quedar embarazada a través de una fecundación in vitro o una inseminación artificial y a dar a luz a un bebé que será criado por otras personas. Con el bebé no la une un vínculo genético o legal.

A este procedimiento, que en México sólo está legalizado en Tabasco y Sinaloa, también recurren parejas del mismo sexo o solteras y solteros que quieren ser padres.

Por un vientre en alquiler una agencia cobra alrededor de un millón de pesos, la menos beneficiada económicamente es la mamá sustituta, quien apenas recibe un diez por ciento del dinero y eso si finalmente entrega al bebé, porque si sufre un aborto o se complica el proceso es abandonada sin ninguna ley que la proteja. Ve aquí el video

El empleo perfecto: la historia de Michel

Sonaba al empleo perfecto para una mujer pobre, madre y soltera. La propuesta decía que podían tener a sus hijos las 24 horas, que vivirían en una casa hermosa en Cancún, con todos los servicios, comida y seguro médico para la contratada y sus hijos, el salario incluía boletos de avión, sustento por más de nueve meses y un pago por 170 mil pesos divididos en mensualidades.

“Sólo tienes que rentar tu vientre y no hacer nada, más que disfrutar tu embarazo”. Fueron las palabras que leyó Michel por internet cuando se animó a ser sustituta en 2011, antes de llegar a Cancún. Tenía 38 años y ya había sido madre dos veces. Esta sería su tercera experiencia, pero al cuarto mes de embarazo tuvo un aborto espontáneo y la agencia que la contrató la abandonó sin pagarle.

En este año, 32 mujeres dijeron que sí y por lo menos veinte más están en lista de espera. “En los últimos meses de este 2015 decenas de mujeres llegaron a Cancún desde Puebla, Aguascalientes, Tlaxcala, Estado de México, Distrito Federal y otros estados de la mano de sus pequeñitos, de uno, dos, tres, cinco años y con la ilusión de por fin tener un trabajo donde pudieran estar con sus hijos, también con la idea de ahorrar lo que les iban a pagar para regresar a casa con una cantidad de dinero que nunca habían visto junto e incluso con la tranquilidad que les daba sentirse parte de un sueño ayudándole a una pareja a convertirse en padres”, cuenta Michel, cuatro años después de una mala experiencia como subrogada y ahora como trabajadora de la industria.

De Cancún a Tabasco

Fueron enganchadas de una forma sencilla y con mentiras, pero Cancún para ellas nunca fue un paraíso, tampoco para sus hijos y en algunos casos ni siquiera para el bebé que cargaban en sus vientres alquilados porque hubo casos de bebés abandonados, una vez que nacieron prematuros y enfermos.

Michel Velarde fue la encargada de reclutarlas y cuidar su embarazo. Hasta hace un mes administró dos casas donde vivían las 32 mujeres gestantes y que pertenecen a la agencia Surrogacy Beyond Borders, una empresa con sede en San Diego y que operaba ilegalmente en Cancún, ahora ubicada en Villahermosa, Tabasco.

Según cuenta Michel la agencia se vio obligada a cerrar cuando elementos de la Policía Federal descubrieron una de las casas y amenazaron con proceder legalmente contra la empresa y sus representantes por el delito de trata.

“La dueña Lilly Frost pagó para que la policía no los molestara, pero tiempo después un nuevo comandante solicitó más dinero y para no correr riesgos de enfrentar una acción penal, la propietaria optó por cerrar las dos casas de Cancún y operar exclusivamente en Villahermosa, Tabasco, donde cuentan con otra sede”, dice.

Ahora Surrogacy Beyond Borders se ha trasladado totalmente a Tabasco donde si está permitida la maternidad subrogada desde hace 18 años.

El trabajo de Michel era reclutar madres sustitutas de cualquier parte del país y administrar con 70 mil pesos mensuales la vivienda, los servicios y alimentación de las embarazadas y sus familias que vivían en las casas de Cancún, mientras nacían los bebés de padres extranjeros que pagaron por el servicio entre 50 y 80 mil dólares ( de 850 mil a un millón 350 mil pesos ).

Promesas no cumplidas

Reconoce que el trato a las mujeres nunca fue el mejor y que las condiciones en las que llevan los embarazos tampoco son las ideales, mucho menos que se les cumplieran las promesas.

“La realidad es que llegaban a casas llenas de mujeres y niños, con un cuarto que debían compartir con otras dos o tres mujeres y unos cinco niños, donde comían una vez al día, y eso, frijoles con arroz, nada más, donde no hacían nada más que esperar sus citas y sobrellevar la convivencia con extraños, lejos de las aguas cristalinas del Mar Caribe, con un salario de trece mil pesos al mes después de su tercer mes de embarazo, con la promesa de recibir el resto al final del embarazo y con el miedo de perder al bebé porque el contrato se acababa y la agencia terminaba abandonándolas si algo salía mal”.

Michel no califica la situación como trata de personas, “la puerta estaba abierta, podían salir y entrar cuando quisieran, no estaban prisioneras, no era trata”, dice, pero para Marcelo Bartolino, autor del libro “Maternidad Subrogada. Explotación de Mujeres con fines reproductivos”, editado por la Cámara de Diputados opina que claramente es un asunto de explotación.

Dice que no hay altruismo en la negociación porque el proceso se mercantilizó con la compensación económica a cambio de la entrega de un bebé, y “detrás de estos contratos pueden generarse muchas redes de trata o explotación de mujeres con fines reproductivos, lejos de haber un avance en la lucha por el respeto a los derechos de las mujeres, existe un atentado contra la igualdad y progreso de los mismos por estar siendo instrumentalizadas”.

Pero Michel dice que las mujeres gestantes están totalmente de acuerdo con las condiciones. Firman un contrato de seis páginas donde aceptan todos los riesgos médicos, legales y psicológicos que implica la maternidad subrogada, además de vivir en la casa hasta que sea entregado el bebé, se comprometen a renunciar a cualquier vínculo de paternidad con el bebé y se les ofrece una compensación en dólares aunque en realidad es en pesos y que se reparte con 500 pesos semanales mientras les transfieren el embrión, mil pesos al momento de ser transferida. Así como 170 mil por todo el embarazo pero dividido en mensualidades de 13 mil pesos.

El primer pago lo reciben al tercer mes de la gestación una vez que el riesgo de aborto disminuye. Pueden esperar meses si es que no consiguen el embarazo, sin ningún pago, además si sufrieran un aborto el contrato se termina automáticamente y de esas hay varias historias.

Abandonadas cuando abortan

Michel tiene 42 años, entró a este mundo a los 38 como madre subrogada. “Yo vivía en Aguascalientes, tenía dos hijos, los tuve muy joven y no disfrute mis embarazos, los primeros que me ofrecieron prestar mi vientre fueron mi hermana y cuñado que no podían ser padres, hicimos las pruebas de laboratorio y cuando estuvimos a punto de transferir el primer embrión, mi hermana quedó embarazada, pero yo investigue en internet y encontré una agencia en Cancún, mi ideal era vivir ahí, así que me fui a vivir mi sueño de estar embarazada a un lugar que nunca fue el paraíso” cuenta.

Tardó cinco meses para embarazarse, primero porque tenía una pequeña infección urinaria que sanó y después porque tardó en concretarse el embarazo. Durante ocho meses no recibió nada de dinero porque el primer pago llegó hasta los tres meses de embarazo. 

“Yo estaba desesperada, la convivencia en las casas es terrible, somos muchas mujeres con distintas costumbres en espacios pequeños y con niños, es muy difícil, además sin dinero y lejos de nuestras familias”, dice.

De ese embarazo Michel sólo recibió un pago porque perdió al bebé y con él todas las compensaciones económicas. Regresó a Aguascalientes peor que como había salido, pero con la idea firme de vivir en Cancún y ese sueño sí lo cumplió, se trasladó con su familia al sureste y busco otra casa de madres sustitutas, esta vez para pedir trabajo.

Las tratan como mercancía

“Como administradora me tocó ver muchas injusticias con las madres sustitutas, malos tratos hacia ellas y hacia sus hijos, los niños generalmente vienen de ciudades frías y cuando llegan a Cancún se enferman mucho y los dueños no les brindan atención médica, una vez una pequeñita se cayó en el baño, estaba toda sangrada y a mi se me ocurrió llevarla a un hospital particular que estaba a tres cuadras de la casa, pague cinco mil pesos para que la curaran y cuando pase el reporte a los dueños, me los descontaron de mi salario por no haberla llevado a un hospital público”, dice.

Además muchos embarazos no se concretan y las abandonan una vez que “ya no sirven” sin producto por el cual cobrar. “Todas las subrogadas nos quejamos de malos tratos, si bien podemos salir de la casa cuando queramos no hay ninguna ley que nos proteja, el pago es una burla comparado con lo que los dueños cobran y nunca tenemos contacto con nuestros contratantes a ellos les dicen que nos tratan bien, que vivimos en abundancia y con clases de inglés y manualidades, y eso no es cierto”.

Son varias las agencias que operan en Cancún porque los clientes son extranjeros y es el sitio ideal por el aeropuerto y los vuelos internacionales con los que cuenta, aunque las agencias que operan en Cancún para no incurrir en ilegalidades, suelen llevar a las gestantes sustitutas a Tabasco a los 7 meses del embarazo y hacen todo el papeleo ahí que junto con Sinaloa son los dos únicos estados donde la maternidad subrogada está permitida, ya que el código civil local indica que los bebés gestados por subrogación deben nacer en ese estado.

Explotación con fines de reproducción

Para el abogado Marcelo Bartolino, México se está convirtiendo en uno de los países para explotar mujeres con fines de reproducción porque la actividad se restringió en la India y Tailandia donde las autoridades cerraron la actividad para proteger a sus mujeres y niños luego de varios casos de abuso como los que están ocurriendo en nuestro país. 

“Es un efecto cucaracha, cuando se restringe o se persigue en un país se migra a otros países y a México por lo menos 800 parejas de españoles están viniendo anualmente a buscar un bebé”, dice.

Se anuncian por internet

“Yo también quiero ayudar a crear familias”, “Que requisitos debo cubrir”, “Necesito información, mi sueño es ayudar”, son cientos de mensajes que la gente tanto hombres como mujeres escriben por Facebook a las páginas de agencias que promueven la maternidad subrogada.

En la red hay varias agencias en Tabasco y Cancún que ofrecen en dólares un vientre alquilado, la mayoría en inglés y dirigidas principalmente a extranjeros donde exponen diferentes precios y paquetes para heterosexuales en pareja, solteros y parejas del mismo sexo.

Las agencias presumen reducir costos en un 80% comparado con otros países, además de que garantizan que en Tabasco el asunto es completamente legal.

Describen a la madre gestante como aquella mujer que en un acuerdo altruista, de buena voluntad, decide apoyar a una pareja que necesita un útero sano para poder lograr un embarazo.

La selección de las candidatas es muy rigurosa, dicen. Son mujeres de entre 18 y 35 años, todas cuentan con un expediente médico que prueba que su sistema reproductivo está completamente sano, con un perfil psicológico y social equilibrado, señalan.

Les dicen a los contratantes que también se estudian los hábitos de nutrición y de vida: que no fume, tome alcohol ni se drogue.

La oferta y demanda de la actividad va a la alza, las agencias tienen lista de espera, dice Michel Velarde, tanto de padres que quieren alquilar un vientre como de mujeres que quieren alquilarse y que ven en el embarazo una salida a sus problemas económicos “sin pensar que incluso el uso de tantas hormonas para lograr un embarazo puede ocasionarles cáncer en un futuro, tampoco piensan que pueden perder al bebé sin que nadie las proteja o que sus hijos pueden enfermar en el proceso sin que nadie los auxilie. Un paraíso no es para nadie más que para los dueños”, dice.

Qué dice la ley

En México la maternidad subrogada sólo está permitida en Tabasco, tras la aprobación de su Código Civil en 1997. En el Distrito Federal la Ley de Maternidad Subrogada fue aprobada en noviembre de 2010, pero no es vigente, porque no ha sido publicada en la Gaceta Oficial.


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